Cuando te sientas sola...

 

 

Cuando sueñes con el cielo azul...
Cuando oigas a las aves cantar...
Cuando a las flores de tisú,
con el viento veas bailar,
escucha entonces mi corazón,
porque te quiere enamorar.

Si mis labios no te besan,
si mis ojos no te ven,
si mis manos no acarician,
tus cabellos y tu ser...
No es ceguera lo que tengo,
ni es carencia de pasión...
Es la vida, que me tiene,
prisionero de tu amor.

Déjame besar tus ojos...
y tus labios saborear,
acariciar tus mejillas...
y sentir tu palpitar.

Cuando te sientas sola...
recuerda cuando te vi,
como me enamoraste...
y la dicha que sentí.

Déjame amarte toda...
y abrazar con frenesí,
ya que si no puedo amarte,
no podré vivir sin ti.

 

 

José Luis Giménez

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