SIEMPRE TE AMÉ A MI
MANERA

Siento tus abrazos, pacientes,
como el agua que calma mi sed,
tus caricias y tus besos, son como dulce pan de miel.
Abrázame siempre
fuerte, con cariño y con pasión,
que cuando llegue la muerte, no encuentre motivo y razón,
de separar nuestras almas, que somos del uno en dos.
Y mientras llega el momento...
no dejes de amar así,
sigue abrazándome fuerte, besándome con frenesí,
con caricias que me eleven, que me hagan estremecer,
como la primera vez que me amaste, cuando te entregué todo mi ser.
Ya sé que nunca
fui el glamoroso galán,
ni que tampoco me comporté como la pareja ideal,
pero ahora sé que siempre fui quien más te amó,
quien te cuidó hasta el final.
Por eso ahora puedo decir
que siempre te amé a mi manera.
José Luis Giménez