Amada mía, mi amor…

 

Después de tantos años… ¿qué te puedo decir…?

Hemos vivido juntos, sintiéndonos acompañados, amados y respetados.

 

Pero lo que si te quiero decir, es que sin ti, mi vida nunca habría sido feliz. Porque tú, me enseñaste a amar.

 

Tú me enseñaste a escuchar, a saber tener paciencia, a entender que tras la tormenta, siempre llega la calma…

 

Amada mía, mi amor…

 

¿Qué podría decirte que no supieras ya? ¿Cómo decirte que toda mi vida gira en torno a ti? ¿Cómo hacerte saber que sin ti, mi vida no tiene sentido…?

 

Después de tantos años… sigo más enamorado que nunca de ti. Sigo esperando que llegue el momento de estar a solas… para abrazarte, besarte y susurrarte a media voz aquella bella canción… La noche que me quieras…

 

Ahora, después de tantas noches, de tanto amor y pasión… aún sigo esperando ese momento, ese instante en que tu voz me diga: Te amo, te quiero, mi amor.

 

Espero ese momento, ese instante que me haga vibrar, sentirme amado, vivo, y loco por sentir tu pasión…

 

¿Quién dice que la pasión se apaga… que se diluye con los años…? ¡No sabe lo que es amar quien así habla! Porque amar con pasión significa entregarse con todo el corazón, comprender y perdonar… Amar con pasión es no tener rencor, y dar de nosotros lo mejor.

 

¡Cuánto amor me diste, cuánto amor recibo de ti a cada instante! ¿Cómo podría no amarte, si tu amor es mi elixir?

 

Ahora sé lo que significa amar, amada mía, mi amor… ahora sé que la vida tiene sentido, sólo por estar junto a ti.

 

Amada mía, mi amor… tú eres mi vida, eres mi consuelo y mi razón de ser.

 

Espero el momento en que me abraces, para besarte y decirte que nunca te podré dejar de amar, de querer.

 

 

© José Luis Giménez
www.jlgimenez.es

 

 

VOLVER