El Eco


Si el eco resuena y suena

como agua en cascada clara,

para ver en tus mejillas,

la huella que mis besos dejara,

no sin antes deslumbrar,

con tu belleza tierna,

que es enjambre de la luz,

de la belleza eterna,

lo que el amor profesa

con ardor y sentimiento,

con candor y con tesón,

solicitar tu consentimiento,

para besar esa boca

que es miel de mis desvelos,

que es azúcar de mi pan,

que es motivo de mis anhelos.

 

José Luis Giménez

 

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