El suspiro de un poeta
Quisiera vivir despacio
desearía morir deprisa,
embriagarme de la vida,
mientras siento sus caricias.
Llenarme con tu presencia,
con tu esencia, con tu aliento
suspirar a cada segundo,
mientras te siento por dentro.
Sentir la vida plena,
cargarme del Sol y del aire,
hasta romper las cadenas,
que permitan liberarme.
Que la vida ya no es
vida,
si se vive con apego,
por las cosas materiales,
de las que se nutre el ego.
Un suspiro es suficiente,
para sentir el milagro,
para dejar la simiente,
y vivir del tiempo prestado.
Reconocer los colores,
oler el perfume de las rosas,
enamorarse del jazmín,
o querer ser mariposa.
¡Cuántas
cosas pueden
sentirse en un segundo!
¡Cuánto por descubrir!
Sin ser dueños del mundo.
Alcanzar la felicidad,
la alegría y armonía,
en un suspiro inmortal
de esta humilde poesía.
José Luis Giménez