Mientras dormía
Mientras dormía, soñé,
bendita ilusión
que tus labios me besaban,
tus manos me acariciaban,
y me abrazabas con pasión.
Soñé toda la noche, y no dejé
de soñar
sentía como tu cuerpo y el mío se fundían
en un mar de algarabías
de apasionadas melodías,
que nos incitaba a amar.
Si es amor lo que ahora siento,
déjame seguir durmiendo
abrazado en tu regazo
¡no me quiero despertar!
Que este sueño sea eterno,
y aún condenado al infierno,
nunca de tí tendré bastante,
ni dejaré de amarte un instante,
hasta que mi vida llegue al final.
José Luis Giménez