Quiera el cielo que llueva esta tarde…
para tomarte y abrazarte por tu esbelto talle,
mientras bajo el paraguas recorremos juntos
los velados entresijos de la vieja calle.
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Junto al río pasearemos,
caminando a lento paso
refugiados en el paraguas
y tomada de mi brazo.
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Oiremos a las hojas del árbol
cantar y moverse con el viento,
mientras susurro a tu oído:
¡Te amo, de tu amor estoy sediento!
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Te mostraré la belleza
del canto del riachuelo,
mientras sus aguas discurren
a nuestro paso por el sendero.
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Te abrazaré con ternura,
con fuerza y con sentimiento.
Te besaré en los labios,
y de tu boca tomaré el aliento.
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Será como un cuento de hadas,
la magia estará presente,
mientras caminamos juntos,
alabando a Dios por tenerte.
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Quiera el cielo que llueva esta tarde
que llueva… ¡por compasión!
que la lluvia nos abrace,
y me conceda tu bendición.
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