¿Quieres más?
Déjame abrazarte otra vez...
acariciarte, sentir tu perfume embriagador,
y perderme...
Déjame amarte con pasión...
desearte como un loco, en la desesperación
de saberse cuerdo por tu amor,
y en la distancia de la noche,
escucha mi voz...
Déjate acariciar...
por el terciopelo rojo de mis palabras,
abrazar por los besos de mi alma,
y susurraré en tu corazón
la canción más hermosa de amor
que jamás hayas escuchado.
José Luis Giménez