Huellas de la Gran Obra egipcia en el Tablero de la Oca-Camino de Santiago

 

A Miguel Gómez, in Memoriam, hermano en la Masonería

 

 

Como bien han señalado diversos investigadores, el vínculo del Tablero de la Oca-Camino de Santiago con el Antiguo Egipto es innegable. En este breve artículo me propongo profundizar en su carácter iniciático, sin entrar en detalles acerca de la Catedral de Santiago de Compostela, del Apóstol Santiago el Mayor y del Camino en general, tratados de manera acertada y exhaustiva en un sinnúmero de obras conocidas y respetadas por su rigor.

No obstante, antes de comenzar, quiero expresar aquí mi profunda gratitud a amigos y colegas como Esther Paredes Navarro, Paola Bogetti, Gisela Caldas, José Luis Giménez y Arty quienes, en las listas de extrasensorial_web@yahoogroups.com , mistico_@gruposyahoo.com.ar y rinconLiterario@googlegroups.com

han proporcionado a lo largo del tiempo valiosas informaciones sobre este tema.

En primer lugar, veamos el aspecto etimológico. En la publicación Las puertas de las Estrellas , de la popular colección “El arca de papel” , hay referencias significativas que confirman el nexo del Camino de Santiago con la Vía Láctea y también con el proceso alquímico de la Gran Obra:

(…) “La palabra Compostela nos ofrece varias vías de interpretación. La más conocida nos dice que `Compostela` deviene de ` Campus Stellae ` (Campo de la Estrella) (…). Esta versión resulta bastante factible porque todo el Camino de Santiago, desde Jaca hasta Compostela, está jalonado de pueblos, localidades y pasos de montaña que llevan la denominación de `estrella` o `estela`. Como si el Camino de Santiago fuese una ruta estelar que debe terminar en un punto especial: el Campo de la Estrella, con el Monte de la Estrella y con el Santo de la Estrella.”

Asimismo, se menciona su posible origen en el latín compositum (cementerio), o en el compost trabajado en la alquimia del caldero mágico 2 o en el vocablo Compos , con el significado de “Maestro”. 3 Por otra parte, en cuanto al nombre de Santiago , se menciona su relación con el francés Jacques y su significado como adjetivo “para designar a unos hombres especialmente sabios en todo lo referente a construcciones, medidas matemáticas, sentido de la arquitectura sagrada.” Y siguiendo el hilo de la madeja, vemos como “Jacques” llega a castellanizarse fonéticamente como “Yago” (en vasco “Jakin”) que, a su vez, se asocia con una determinada forma de pronunciar “ganso en francés: “ Jars ”. 4 Y se añade:

“Todo el Camino de Santiago no hace más que reflejar en la tierra un milagro mucho mayor que se da en el cielo. Así como la Vía Láctea dibuja un trazo estelar, se ha pretendido con el Camino de Santiago reproducir ese trazo para los hombres en la tierra. Así como la Vía Láctea desemboca en la constelación del `Can Mayor`, así en el Camino de Santiago, el que precede al Santo que va a llegar al montículo sagrado es el can, el perro.” 5

Además, la etimología del propio término Galicia brinda pistas que nos remiten a otras investigaciones relacionadas con el mismo asunto, tal como se lee en el prólogo que tuve el honor de escribir para el libro El Triunfo de María Magdalena. (Jaque Mate a la Inquisición ), de la autoría de mi querido amigo José Luis Giménez. 6 Veamos estos datos sobre la travesía y el arribo de María Magdalena a la Galia 7 , cuyos pormenores se narran en este libro apoyados en elementos fácticos que corroboran su verosimilitud:

(…)” Ahora bien, ¿por qué, precisamente, a la Galia?

Detengámonos en la similitud de los términos Galia (territorio continental) y Gales (territorio insular), originalmente habitados por tribus celtas antes de las respectivas invasiones romanas. En el caso del Gales británico, su ubicación en la parte occidental de la isla se encuentra próxima a la actual región de la Inglaterra propiamente dicha, donde Glastonbury— identificado con el Avalon de las leyendas artúricas--, en el condado de Somerset, sería la ciudad a que habría llegado José de Arimatea en el año 63 mientras María Magdalena quedaba en la Galia francesa. El apelativo Wales (“romanizado”), con la invasión ordenada en el año 55 por el Emperador Tito Flavio Vespasiano, sustituye el nombre original de la región, Cymru , en idioma galés. 8

En la historia de la Galia (lat. Gallia ) francesa, la colonia de Massalia, fundada por los griegos (ca. año 600) en lo que es hoy el puerto de Marsella en la región de Provenza (Galia narbonense), fue el sitio donde la Apóstol María Magdalena ejercería su labor de evangelización. En el presente libro, la relevancia de la zona provenzal queda ampliamente demostrada. Por ese motivo, siguiendo los pasos del autor, con lupa y escalpelo en mano y dispuesta a hurgar en busca de nuevas evidencias, señalo la etimología de algunos vocablos latinos que, de inmediato, evocan la llegada y presencia de María Magdalena en las tierras de Provenza (…)”

Por otro lado, en la provincia palestina de Galilea encontramos también la partícula Gal, Gali que los invasores romanos irían dejando a su paso en la toponimia de los lugares que sometían, algunos muy distantes entre sí: “ Galilea (en árabe , ?????? al-yalil ; en hebreo , ????? hagalil ), proviene del Latín Galilaea , del Griego Galilaia , y a su vez del hebreo galil , que significa ´cilindro´". 9

(…) “ En el Zodíaco, a su vez, el simbolismo de la Virgen incluye el elemento tierra y, a su vez, el elemento agua: como Gran Diosa Madre es la Virgen Negra, tratada aquí por José Luis Giménez al subrayar su nexo con la fertilidad contenida en dicho elemento. Su figuración en el signo zodiacal de Virgo representa claramente la letra hebrea mem unida al símbolo fenicio indicativo de pez. O sea, las olas, las aguas… (…)”por cuanto María es Mare , el mar (…). María, además, tiene por inicial la letra M, la más sagrada de todas, que simboliza el Agua en su origen, el Gran Abismo, y en todas las lenguas, así orientales como occidentales, representa gráficamente las olas, y en el esoterismo ario, lo mismo que en el semítico, dicha letra expresa las Aguas ( Doctr. Secr ., I, 412) 10 .”

Sabemos, pues, que no es casual –nada lo es--, que el vocablo Galiza/Galicia , derivado de Gallaecia , provincia romana en el siglo III n.e., contenga por igual todos esos elementos simbólicos, incluidas las ceremonias de la Virgen Negra donde se quemaban cirios verdes, evocadores de la “Muerte Mística” y de Osiris. Por añadidura, y para corroborar aún más estas conexiones etimológicas, tenemos la voz galaxia (que el lat. galaxias toma del gr. ?a?a? ? a? , lácteo y que remite de inmediato a la identificación que desde tiempos antiguos se establecía entre la banda celeste de la Vía Láctea y el Camino de Santiago. Tampoco es casual, por supuesto, que el Camino de Santiago recorra con asombrosa exactitud el paralelo terrestre 42, teniendo en cuenta el alcance de esta cifra en los Misterios egipcios: independientemente de que en la matemática egipcia un número podía convertirse en su inverso (24=42), esta cifra representa nada menos que los 42 pedazos en que Seth dividió el cuerpo de Osiris; los supuestos 42 “nomos” en que estuvo una vez dividido el Antiguo Egipto y, por consiguiente, los 42 Jueces que en “representación de ellos” participaban junto a Osiris en la psicostasia o Juicio Final. Y no se olvide la “Confesión Negativa” de 42 puntos incluida en el Libro de Salir a la Luz del Día --erróneamente llamado Libro de los Muertos-- , que el “difunto” debía recitar en ese instante decisivo: los 42 Preceptos de Maat en respuesta a las preguntas de esos 42 asesores. 11 Tampoco olvidemos que en Francia y en Inglaterra hay también dos caminos que, en la perspectiva meridional regida por el punto cardinal Norte, van de Este a Oeste marcados con numerosos monumentos megalíticos como el dolmen.

Vistas ya estas notas etimológicas, analicemos a continuación el origen del Juego o Tablero de la Oca. Entre los cuentos clásicos del Antiguo Egipto, en “Los prodigios del mago Djeydi” (en el Papiro Westcar) se menciona al ganso, posiblemente a la llamada Oca del Nilo ( Chenalopex aegyptiaca) como evidencia irrefutable del acto mágico de unir el cuerpo seccionado de dicho animal con su cabeza. 12 ¿No es acaso una velada alusión a la llamada “reunificación del territorio egipcio/cuerpo humano en su totalidad” al fusionarse el cuaternario inferior/ cuerpo ( chakras 1 a 4) con la tríada superior divina, cabeza (chakras 5 a 7)?

El conocido simbolismo del Tablero de la Oca confirma su índole iniciática: instrumentos como el bastón o cayado (representación del raquis humano/serpiente Kundalini), los dados (lat. cibum , gr. kubos ) (representación de la piedra cúbica de ángulos perfectos ya trabajada en la Gran Obra) y su nexo con Kybele, Cibeles, la Madre Tierra, la Isis egipcia, la Diosa de la Montaña que une Cielo y Tierra; la espiral representada en el laberinto como viaje al centro, a la búsqueda del sol crístico interno tras vencer incontables pruebas y escollos; la numerología mística presente en el juego: i.e. casilla 58=13, Gran Arcano tarótico de la Muerte Psicológica, de la aniquilación de las bestiecillas del ego; las últimas 63 etapas del recorrido plasmado en el Tablero=9, indicativo de ambas esferas, la inferior o Infierno y la superior o nueve Arcos celestiales; el emblematismo de la oca como animal sagrado que con su canto orienta al peregrino y el antiguo “Sendero de Jano”o Callis Ianus (lat. Ianua “puerta, inicio”) como antecedente del carácter iniciático del actual Camino de Santiago y cuyo punto inicial en las tierras hispanas era el Cap de Creus, en Cataluña, en el punto más oriental de la Península Ibérica y su punto final la occidental Finis térrea de los romanos, en Galicia.

Antes de proseguir, recordemos que en esta ruta ceremonial, el laberinto evoca el labrys o hacha doble como figuración del Tches o vértebra en el antiguo idioma egipcio y que las huellas de las patas de la oca ( \ I / en una figuración esquemática) se asociarían con el tridente de los pueblos atlantes e incluso con el simbolismo de la venera y la vieira, o sea, de la concha –en especial del pectem Jacoboaeus que era la insignia de los peregrinos de Santiago.

Pero es en el Misterio de las Catedrales de Fulcanelli donde considero haber detectado otra importante señal oculta en el trazado de dicho recorrido. Al aplicar el tetragrámaton AROT/TORA 13 que desarrollo en mi libro La Gran Rueda (Una lectura decodificatoria de la Espiritualidad en los Misterios del Antiguo Egipto ) 14 se observa que el adepto que emprende la primera parte del simbólico recorrido mistérico puede avanzar desde el Norte ( A , “Fuego”) – hacia el Este ( R, “ Aire ) para “Nacer” en el Oriente – continuar a O (las “Aguas”, Occidente, para alcanzar allí la “Muerte Psicológica o Mística” y seguir a T (la “Tierra” al Sur, que con el cuarto trazo del signo vertebral Tches se une al punto de partida, A en el Norte).

De igual modo, en la segunda mitad del recorrido ceremonial , el adepto avanzaría ahora de T (Tierra) – hacia el O (Oeste,“las Aguas” para alcanzar allí la “Vida después de la Muerte” - continuar a R (Este, tierra del sol para ahora “Renacer” alcanzando el “Segundo Nacimiento” y seguir a A (“Fuego”, Principio y Fin que, yendo hacia T, marca el cuarto trazo del signo Tches: A/T , por tanto, es indistintamente Alfa y Omega). El trazado de la derecha muestra, en imagen de espejo, la alternancia de la variante A/T ya explicada.

En la peregrinación del Camino de Santiago se han aplicado, aunque de conformidad con la orientación meridional , estas mismas nociones mistéricas, en particular las correspondientes a la segunda mitad de dicha ruta iniciática : el Camino --en su plasmación condensada real y alegórica-- parte entonces del Oriente (Francia-Cataluña a la derecha, letra tetragramática O ) y culmina en el Occidente (Galicia, a la izquierda, letra R ), punto donde se alcanzaría el “Renacer”. Esta ruta, representada por las letras OR, la encontramos como partícula integrada a vocablos significativos como orientar, Horus, Orula, y se corresponde con exactitud con la unión de ambas partes del “territorio/cuerpo humano” que, “entre líneas”, se narra como acto mágico de fusión de la cabeza y cuerpo del ganso en “Los prodigios del mago Djedyi”.

Para concluir, también encontramos en el citado libro de Fulcanelli una cita de Philaléthe que, de modo críptico, refleja este recorrido:

(…) Es preciso que el agua de nuestro lado hierva con las cenizas del Árbol de Hermes; os exhorto a hacerla hervir día y noche sin cesar, a fin de que en las obras de nuestro mar tempestuoso, pueda subir la naturaleza celeste y descender la terrestre, pues os aseguro que, si no la hacemos hervir. , no podremos llamar jamás a nuestra obra una cocción, sino una digestión .” 15

La lectura deshermetizante se logra al aplicar aquí de nuevo el tetragrámaton AROT/TORA: … “el agua de nuestro lado” indicaría la letra ( O ) –“subir la naturaleza celeste” (letra R) ) , y descender la terrestre ( T ), todo ello por acción del fuego que hace “ hervir (letra A ) el agua” y que en esta Alquimia sagrada actuaría como medio . En lo concerniente a los giros de la Rueda –8 en mi hipótesis chákrica—y a los procesos de cocción y digestión , leemos:

(…) “En la Edad Media, el rosetón central se llamaba Rota, la rueda. Ahora bien, la rueda es el jeroglífico alquímico del tiempo necesario para la cocción de la materia filosofal y, por ende, de la propia cocción. El fuego mantenido, constante e igual, que el artista alimenta noche y día en el curso de esta operación, se llama, por esta razón, fuego de rueda. Sin embargo, además del calor necesario para la licuefacción de la piedra de los filósofos, se necesita un segundo agente, llamado fuego secreto o filosófico. Es este último fuego, excitado por el calor vulgar, lo que hace girar la rueda y provoca los diversos fenómenos que el artista observa en su redoma. 16

Y agrega : (…) no olvidéis separar los excrementos cada digestión, pues vuestra piedra podría infectarse...

Seguid pues, el orden de la Naturaleza y obedecedla con la mayor fidelidad que os sea posible. Y comprenderéis de qué manera conviene efectuar la cocción cuando hayáis adquirido un conocimiento perfecto del Régimen.

Los Maestros constructores medievales, prueba de la excelencia teórico-práctica de la Masonería, conocían estos secretos antiguos y, desde los tiempos del estilo románico pleno hasta el florecimiento del gótico y en cumplimiento de la Ley del Secreto pitagórico, los encriptaron en el hermético lenguaje de la piedra: por ello la Catedral protege el sigilo del Tetracktys , de la Década , de la Péntada , del círculo, del cuadrado, de la pirámide, de cada símbolo de la Geometría Sagrada. Es la unión universal del ser humano con su Creador, como lo prueba la Gematría al asignar el valor numérico de 26 al nombre de Dios: IHVH. Así, en la autosuma egipcia, también llamada suma teosófica, el 26 (2+6=8) es igual a 8, el infinito . Y son 206=8 los huesos del cuerpo humano, al igual que son 206 las hiladas de piedra –definida como “los huesos de la tierra”— que componen la Gran Pirámide de Giza. En el Camino de Santiago, estas improntas serían cristianizadas en su época por las Órdenes de Cluny y de los Caballeros Templarios, conocedores de su esencia.

Sin duda, empero, en el Tablero de la Oca y en el Camino de Santiago quedaron impresas las huellas de la Gran Obra egipcia: el avance va de la oscuridad hacia la búsqueda de la luz, como lo demuestran las vibraciones del sagrado peregrinaje y las comprobadas materialmente con el Biómetro de Bovis en determinados sitios de la propia Catedral románica de Compostela, en especial los más directamente ligados a la energía del Apóstol Santiago el Mayor: 21,000 unidades que Blanche Merz califica como “vibración no alcanzada por ningún otro lugar cumbre” y que nos lleva al “umbral de lo desconocido”. 17 En una palabra: es innegable que en el juego/tablero alegórico de la Oca, la anhelada unión de Cielo (R) y Tierra ( A en la variante A/T ) se resume en el nombre teóforo de RA .

 

Julia Calzadilla Núñez

Lic. en Historia del Arte

Egiptóloga

Junio de 2011.

 

 

El arca de papel Editores, s.l. La Coruña, España, 2002, pp. 43 y ss.

2 Se explica que si la Gran Obra estaba bien realizada, sobre dicho “compuesto” se presentaba una “estrella”.

3 Se alude a esta versión de Charpentier, según la cual Compostela podría significar el “Maestro de la Estrella”.

4 “Y no debemos olvidar el nombre de Jaca, el `Jacques` que abre el Camino en España.” El arca de papel , Op. Cit, pág. 46. Más adelante se trata el simbolismo de la oca o ganso.

5 “Así como la Vía Láctea era conocida antiguamente como el Arco iris del Dios Lug para los celtas, también en todo el Camino de Santiago hay una mitología entremezclada con este Dios Lug, que es a veces lobo, semejante al perro, y a veces cuervo (el ave mensajera)”. Ibid, pág. 46.

6 Ediciones Corona Borealis, España, 2007.

7 Como se expresa en dicho libro, el número y grado de parentesco de sus acompañantes varía de acuerdo con la fuente consultada.

 

8 Microsoft ®Encarta®Biblioteca de Consulta 2002.©1993-2001. Microsoft Corporation.

9 Obtenido de " http://es.wikipedia.org/wiki/

10 En: H.P: Blavatsky, Glosario Teosófico , Op. Cit., pp. 413-414).

11 Las 24 horas del día, al igual que las 24 vértebras (segmentos lumbar, dorsal y cervical), sumada a las 9 vértebras sacro-coxígeas (emblematizadoras de la novena esfera inferior) dan por resultado el significativo 33 (raquis vertebral completo) que, sumado al 9 (novena esfera superior) resulta en 42... Con respecto a las respuestas que debían ser calibradas en dicho Juicio, se señala el 42 como resultado de dos números mágicos: 7 veces 6, tal como señala Arty en un mensaje del 25 enero de 2008 a la lista < simbologias@yahoogroups.com > . A su vez, en un mensaje enviado el 31 de enero de 2008 a dicha lista, Tiresias expresa: (…)Se puede rastrear el número 42 en El Zohar , quizá el libro más imprescindible en las estanterías de un cabalista. Leo en el Zohar: “ Y la tierra era vacía e informe”. Esto describe el estado original, por decirlo así, el sedimento de la tinta que se pega a la punta de la pluma, en el que no hubo subsistencia, hasta que el mundo fue grabado con cuarenta y dos letras, todas las cuales son la ornamentación del Nombre Santo .” (…)

12 Sen Montero, Felipe y Sánchez Rodríguez, Ángel. Cuentos clásicos del Antiguo Egipto. Edimat Libros, S.A.. Colección Clásicos de Siempre, Madrid, 2000, pp. 50 y ss.

13 A (símbolo de Fuego, signo zodiacal Leo), R (de Aire, signo zodiacal Acuario), O (de Agua, signo zodiacal Escorpión), T (de Tierra, signo zodiacal Tauro), letras indicativas además del cuaternario inferior y de los cuatro puntos cardinales según la orientación austral egipcia, por el Sur: R (Este, izquierda), O (Oeste, derecha), T/A y A/T , indistintamente Norte/Sur de acuerdo con la lectura de Alfa y Omega (Principio y Fin fusionados en el Ouroboros ). Este sería el mensaje que encierra la Gran Esfinge.

14 Publicado por AGEAC (Asociación Gnóstica de Estudios Antropológicos Culturales y Científicos, presidida por el egiptólogo Óscar Uzcategui), Editorial PapyrusPrint, 2009.

 

15 Règles du Philalèthe pour se conduire Dans l´oeuvre hermétique, en Histoire de la Philosophie hermétique, de Lenglet- Dufresnoy, Paris,Consteier, 1742, t. II. En: Fulcanelli , Op. cit.

16 Fulcanelli, Op. Cit.

17 Merz, Blanche. Pirámides, catedrales y monasterios . (Los lugares mágicos y santos, y sus misteriosas vibraciones ). Ediciones Martínez Roca, S.A., Barcelona, 1987

 


 

JULIA CALZADILLA
La Habana, 1943
Obras principales
Literatura para niños y jóvenes:
Los poemas cantarines (1974)
Cantares de América latina y el Caribe (1976)
El escarabajo Miguel y las hormigas locas - en colaboración con Marinieves Díaz- (1988)
Los chichiricú del charco de la jícara (1988)
Los alegres cantares de Piquiturquino (1988)
Los pequeños poemas del abuelo Cantarín (1988)
Las increíbles andanzas de Chirri (1989)
La obra literaria de Julia Calzadilla sobresale por su dominio del idioma, la presencia de la ternura y el acento amoroso de sus poemas y relatos. Tanto en su poesía como en su prosa, se empeña en rescatar valores genuinos de la cultura, el folclor cubano y del continente y de la tradición oral.
Es una de las figuras más destacadas de la literatura para niños y jóvenes. Sus libros Cantares de América latina y el Caribe y Los chichiricú del charco de la jícara, le valieron sendos premios Casa de las Américas, mientras que Los poemas cantarines y El escarabajo Miguel …merecieron premios de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
En Los chichiricú … la autora articula los 25 relatos que lo conforman en la leyenda cuajada de humor y alegría de los jigües o güijes-míticos pobladores de ríos, arroyos y charcos- dueños del misterio y la gracia. Y es que Julia Calzadilla sabe hurgar en la mitología afrocubana y trasladar a sus textos el corpus mágico de una literatura oral.
Por encima de lo fabuloso y lo anecdótico, interesa a esta escritora dar el hecho poético, el juego, la exaltación de la fantasía, el rescate, la recopilación y el enriquecimiento del folclor. Quiere divertir y agudizar la sensibilidad de sus jóvenes lectores, y su perspicacia, y eso la lleva a incursionar en el policial infantil con Las increíbles andanzas de Chirri. Sus libros resultan atractivos para niños y jóvenes de cualquier latitud.
Su título más reciente es Casuarino y el libro mágico de los chacaneques. se ubica en una geografía imaginaria, pero transparentemente latinoamericana y trata acerca de la extinción de una civilización autóctona ante el enfrentamiento con unos visitantes inesperados e indeseables. Es una novela de aventuras.
También para niños y jóvenes escribió ¿Ruidos extraños?, dedicado al caballo Rocinante, de quien ningún autor o cineasta habla jamás y Por si las moscas, sobre el Popol Vuh y la civilización maya.
Para adultos Julia Calzadilla ha escrito recientemente La Gran Rueda: una lectura decodificatoria de la espiritualidad en los MISTERIOS del Antiguo Egipto, una extensa y muy seria investigación sobre los ritos de esta civilización; La música en las venas, sobre el Trío de las hermanas Lago, y el libro de poesía para adultos Cáscara de Nuez.

 

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