LA FUENSANTICA.

Era ya madrugada y yo volvia caminando por el sendero que baja del Santuario de la Fuensanta a traves del monte. Aquella noche habiamos hecho una fiesta y nos habiamos quedado bailando y cantando hasta muy tarde.

Mis amigos habian insistido para que bajara con ellos en el coche pero no acepte la agradable propuesta por mi mania de ir caminando a casi todos los lugares proximos a mi casa.

La noche habia empezado clara, pero el cielo se fue cubriendo de nubes y ya amenazaba lluvia. No tardo en comenzar a llover ligeramente, por lo que apure el paso.

La visibilidad se había hecho dificil y en algunos lugares tenia que ir con cuidado para no caer. No obstante el conocimiento del lugar me permitia ir a buen ritmo.

Estaba atravesando la zona de mayor dificultad cuando un grito de dolor interrumpio la noche. Al principio me quede sin saber que hacer, con un poco de miedo. Pero aquel grito era humano y me dispuse a encontrar su origen y asi ayudar a la desdichada persona que habria sufrido sin duda alguna de las muchas trampas que cierra la montaña.

No tarde en encontrar a la persona que habia originado aquel grito. Un hombre maloliente que vestia una gran tunica negra que le cubria todo e cuerpo, sucia, rota y muy vieja. Se apreciaba no obstante que en tiempos habia sido una buena tunica y la tela habia sido sabiamente elaborada. Un gran anillo sobresalia en un dedo de aquellas delgadas y arrugadas manos.

Deduje inmediatamente que aquel hombre, ya muy mayor, debia der ser alguien importante. Pero no podia comprender como iba vestido asi y que hacia en aquel lugar a aquellas horas.

Le pregunte que le habia pasado.

El hombre levanto la vista y solo pude ver unos penetrantes ojos en el rostro de aquel hombre. El hombre con una voz joven y musical, mas semejante a la de un angel que a la de un viejo desdichado, empezo a hablar.

"Buen joven, disculpa las desgracias de este viejo tonto que ha metido su pie por debajo de esta raiz y no es capaz de retirarlo. Soy ya mayor y muy torpe, aunque en otros tiempos era un joven agil que conocia muy bien estos parajes. Pero la edad..."

"No se preocupe, señor" -le interrumpi yo. -- "Veamos como esta ese pie y si lo podemos retirar"

El aspeto del tobillo no era muy bueno, sin duda se lo habia doblado al introducir el pie bajo la raiz. Pero por suerte, con un poco de ayuda, el hombre pudo quitar el pie de aquella trampa y se sintio aliviado.

"Gracias, buen joven, has demostrado mucho coraje al acercarte durante la noche y ser muy buena persona al ayudarme" -me dijo el viejo. Yo le lanze una sonrisa.

"Buen joven, en otros tiempos este viejo tonto y torpe fue una persona rica y respetada, pero ahora no me queda mas que la bendicion de la virgen" -declaro aquel hombre.

Yo le volvi a sonreir y le dije --"Señor, sera mejor que bajemos al pueblo y que acuda al medico para que le inspeccione ese tobillo, pues no tiene muy buena pinta".

El viejo asintio y mientras descendiamos lentamente por la ladera, el viejo empezo a contar una vieja historia.

"Como te he dicho, yo antes era un joven muy rico y ambicioso, respetado por todo el mundo".

"Era hijo de un famoso y acaudalado mercader, por lo que ensequida aprendi las tecnicas y empeze a viajar mucho por el mediterraneo".

"En un viaje en el que volvia de Tierra Santa a Cartagena, atravesando el Mediterraneo en un pequeño barco, se me aparecio una misteriosa figura que declaro ser un hada".

"Yo me asuste mucho y al momento le enseñe mi gran espada, pero ella apartandola con la mano, me empezo a hablar".

"Aparta esa espada, pues no vengo a luchar si no a enconmendarte una importante mision, que te hara aun mucho mas rico".

"yo le invite a seguir hablando y ella accedio al momento de muy buen grado".

"Toma estos tres panes. Con ellos deberas acudir a un lugar de Murcia llamado Monte de la Alberca. Allí encontraras una fuente. Deberas llamar por las tres hadas que la habitan con estas palabras: fuente de las tres hadas, fuente del hechizo, dejame ver tu divino tesoro. Y ellas apareceran ante ti".

"Dales los tres panes, pero cuida bien que ninguno de ellos este carcomido, asi su hechizo se rompera y quedaran libres. Entonces ellas te recompensaran con grandes tesoros inimaginables para ti".

Yo mire burlonamente a aquel viejo chiflado y por momentos me arepenti de haberle ayudado, pero ahora ya estaba hecho y cumpliria mi promesa acompañandole a ver al medico para que inspeccionara aquel tobillo maltrecho.

"Los dias fueron pasando muy lentamente y por fin tras un muy largo viaje, llegue a puerto. Inmediatamente di las ordenes oportunas y me encamine a Murcia, en busqueda de aquella fuente, esperando que aquella vision no fuera un sueño ni una tomadura de pelo. Mire los panes y descubri que uno estaba ligeramente carcomido, pero no le di importancia. Practicamente ni se notaba".

"Cuando por fin encontre la fuente, practicamente en la cima de la montaña, llame rapidamente a las tres hadas con las palabras que habia escuchado con anteriodidad. Inmediatamente aparecieron ante mi, tres hadas de una belleza fantastica".

"Les fui entregando los panes, pero cuando le llego el turno a la tercera y vio el pan carcomido empezo a llorar y desaparecio profiriendo estas palabras: --"joven idiota e inutil, no has sabido cuidar de tres panes, como vas a ser capaz de cuidar de nuestros tesoros. Toma esta capa y cuidala a ella" -- y sin mas desaparecieron de nuevo entre las aguas de la fuente".

"La noche ya comenzaba a caer y hacia fresco, por lo que me puse la capa para protegerme un poco del frio y me dispuse a volver a Cartagena inmediatamente, bajando por estos mismos parajes".

"Me encontre con una pobre mujer muerta de frio y le puse encima la capa para que entrara en calor. Aun bien no habia hecho esto cuando la capa empezo a arder calzinando a aquella pobre mujer".

"Yo empeze a llorar comprendiendo que era yo quien tenia que haber muerto fruto de la venganza de aquellas tres hadas y no aquella mujer"

"Pedi la ayuda de la Virgen para que le devolviera la vida a aquella infortunada mujer. Cual fue mi sorpresa cuando vi a la Virgen a mi lado acariciando la calcinada frente de aquella mujer y diciendome estas palabras".

"Construye un Santuario en mi honor sobre esa fuente y esta mujer recobrara la vida".

Ya estabamos llegando al pueblo y aquel extraño hombre seguia narrandome su extraña aventura, de la cual yo no me creia ni un pelo.

"Me gaste toda mi fortuna comprando los terrenos y construyendo el Santuario, mientras mi padre enfermaba viendo como su unico hijo, que habia sido un gran mercarder en otra epoca, se habia vuelto completamente loco y se gastaba todo su dinero mientras narraba extrañas historias llenas de fantasia".

"Por fin, cuando ya no quedaban mas monedas en el arca, se termino de constuir aquel maravilloso Santuario".

"LLame a la Virgen pidiendole que cumpliera su promesa y esta, besando la frente de la mujer que habia muerto a causa de mi torpeza y avaricia, recobro la vida en medio de grandes rezos a la Virgen".

"En honor a aquellos hechos, llame al lugar, Santuario de la Fuensanta"

Mientras aquel viejo decia estas palabras, entrabamos en el pueblo y, ante mi sorpresa, aquel hombre se esfumo sin dejar el minimo rastro.

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