La gran mentira de las agencias calificadoras de riesgo

 

 

Debido a la crisis financiera que está atravesando actualmente Europa, el ciudadano medio se ha visto afectado por las decisiones adoptadas por determinadas entidades de calificación de riesgo e inversión ajenas a su país, lo que causa gran estupor, puesto que, si son ajenas al país, ¿cómo es posible que todo un gobierno de un país, - y en este caso de toda Europa- se vea condicionado por el “juego” financiero de una agencia privada de inversión que, para más INRI, ni siquiera está en Europa?

Para entender mejor la situación, deberemos hacer una pequeña referencia a dichas agencias de calificación, así como describir cual es el procedimiento que llevan a cabo para obtener los beneficios objeto de su “negocio”, pues no olvidemos que se trata de una entidad privada, relacionada con el mundo de las finanzas, y que por lo tanto el objeto de su negocio consiste en obtener beneficios a través de las diferentes “inversiones” financieras.

¿Quién no ha leído en la prensa o escuchado hablar en la radio o la televisión que la agencia de calificación de riesgo Moody's, perteneciente al grupo privado de inversiones Goldman Sachs, o a Standars & Poor's, ambas de Estados Unidos, han “rebajado” el índice de calificación a la deuda soberana de determinados países o comunidades, como está ocurriendo por ejemplo con la mayoría de los países de Europa?

Esta noticia que, en principio, debería limitarse al interés de los inversores que hubiesen contratado los servicios de dichas agencias de inversión, ha supuesto la quiebra de varios países, así como la pérdida del estado de bienestar del que disfrutábamos la gran mayoría de ciudadanos. Pero… ¿por qué ha afectado a países enteros en los que dichas agencias no poseen capacidad legal para legislar, haciendo que se cambien y modifiquen leyes tan importantes como la carta magna (Constitución) española?

Para entenderlo mejor, habrá que hacer un pequeño repaso sobre qué es una agencia de calificación de riesgo, y en este caso, a las agencias de Moody's o S&P, principales protagonistas de esta historia.

“Las agencias de calificación de riesgos , agencias de clasificación de créditos o agencias de rating son empresas que, por cuenta de un cliente, califican unos determinados productos financieros o activos ya sean de empresas , estados o gobiernos regionales (estados federados, comunidades autónomas ).

Sus notas o calificaciones valoran el riesgo de impago y el deterioro de la solvencia del emisor. Para ello utilizan modelos econométricos en los que usan distintas variables como la deuda acumulada, la velocidad en devolverla, etc., que les sirven para valorar el potencial económico del sujeto analizado. Es decir, estos datos informan, por ejemplo, de si una inversión en un determinado producto financiero ( letras del tesoro , bonos , acciones , etc) es arriesgada, analizando la posibilidad de que el inversor cobre los intereses y de que recupere el dinero una vez vencido el producto.” (Nota tomada de Wikipedia)

Como podemos observar, y tal como ya se había mencionado al principio, las agencias de calificación de riesgo son entidades privadas relacionadas con empresas cuyo motivo de negocio es la inversión financiera, como es el caso de Moody's, agencia perteneciente a Goldman Sachs, uno de los grupos de banca de inversión y valores más grandes del mundo. ( ver en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Goldman_Sachs )

 

Por lo tanto, queda patente la existencia de intereses comunes entre una y otra entidad, ya que, dependiendo de una u otra calificación de determinadas deudas, el beneficio obtenido por la empresa de inversiones financieras será mayor.

Esta situación no pasaría de ser semejante a un “oligopolio” (un oligopolio es un mercado el cual es dominado por un pequeño número de vendedores o prestadores de servicio. Por medio de su posición ejercen un poder de mercado provocando que los precios sean más altos y la producción sea inferior. Estas empresas mantienen dicho poder colaborando entre ellas evitando así la competencia), si no fuese porque en este caso su ámbito de dominio no se limita a un mercado concreto financiero, sino a la economía de varios países.

Las grandes agencias de calificación de riesgos, como son Moody's, S&P, Fitch, Japan Credit Ratings, R&I, A.M. Best, … obtienen sus beneficios a través de los pagos que les efectúan los propios emisores de los créditos, lo que evidencia un claro conflicto de intereses.

Y si esto es así, ¿Por qué afecta de una forma tan importante a la economía de un país? Evidentemente por los intereses creados, además de las oscuras conexiones financieras que puedan existir entre los diferentes organismos internacionales, la banca y la corrupción existente entre determinados miembros de la clase política.

Repasando todo lo anteriormente expuesto, uno se pregunta si no estamos locos… ¿cómo se puede condicionar toda la economía de un país al capricho de unos pocos sinvergüenzas desalmados? Capitalistas sin escrúpulos, traficantes de la mentira y la manipulación. ¿Por qué no se ha hecho caso omiso a las calificaciones realizadas por dichas agencias, siendo evidente su condición de interesadas y manipuladas? ¿Por qué tienen que ser las agencias privadas de Estados Unidos, las que condicionen la economía de los países europeos? ¿Acaso no es evidente la manipulación y la relación de intereses creados? ¿Por qué nuestros políticos obedecen las directrices indicadas por dichas agencias, como si de su propio “jefe” se tratase?

El dinero, o papel moneda, no es más que eso: papel. El verdadero valor de un país está en sus gentes, en el compromiso de éstas. En el trabajo de las tierras y la producción necesaria para mantener el país. Entonces, ¿por qué se manipula a la población y se le recortan casi todos sus derechos adquiridos durante décadas, conseguidos con el sudor, lágrimas y la sangre de nuestros ancestros? ¿Para hacer más negocio? ¿Para tener a la población aún más esclavizada?

Lo que los ciudadanos necesitan son políticos que los defiendan de las injusticias, y sirvan al pueblo, no que se sirvan de éste, y en cambio, sean leales servidores del capital, quienes únicamente se preocupan de mantener su poltrona a toda costa, y proveerse de un futuro cómodo y vitalicio.

¡Basta ya de tanta mentira y manipulación!

 

© 2012 - José Luis Giménez

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