“DOS NO SE PELEAN SI UNO NO QUIERE”

Asesinato premeditado, con alevosía y nocturnidad.

Parece mentira, sí, parece mentira… como decía mi pobre abuela, cuando alguna noticia, salpicaba nuestras consciencias, por el daño gratuito y cruel que algunos desalmados provocaban a los más indefensos.

Desde hace unos días, volvemos a asistir, una vez más, a un genocidio planificado desde hace más de mil años.

Y resulta paradójico que sea precisamente el Pueblo de Israel, quien esté haciendo con los palestinos, lo que ellos han sufrido por parte de otros genocidas en la Historia, como desgraciadamente sucedió en Alemania con los nazis de Hitler.

Muchos me dirán que “Israel se está defendiendo de los ataques de Hamas”. No sé quién empezó primero. Pero hay un refrán que lo dice muy claro: “Dos no se pelean si uno no quiere”.

Es posible que Hamas haya atacado antes a Israel, no lo sé. Y la verdad es que no conozco en profundidad el tema como para poder explicarlo de una manera sencilla y diáfana. Pero lo que sí sé, es que, en Palestina, están muriendo cientos de niños inocentes e indefensos, cuya única culpa es la de haber nacido en dicho país. Un país que Israel lleva intentando conquistar por la fuerza desde hace muchos años.

Algunos desalmados e inconscientes, dirán que es lo malo de las guerras… los daños “colaterales”. ¡Ah! Que ahora, a matar y asesinar impunemente a personas inocentes e indefensas, se le llama “daños colaterales”.

Mientras la mayoría de la gente está divirtiéndose con el mundial de fútbol, con los toros en San Fermín o con la “princesa del pueblo” en los programas de la caja tonta, decenas de niños, muchos de ellos aún bebés, están siendo asesinados cruel y salvajemente por aquellos que llevan milenios queriendo conquistar una “tierra prometida” por un supuesto dios, cruel y sanguinario, ególatra y narcisista, que lo único que necesita de sus “criaturas” es la adoración y la fe ciega, para así, matar por dicho dios.

No existe en todo el Universo ningún dios que se merezca que ningún hombre mate a otro por él, es decir, en nombre de ese dios. De existir dicho dios, no sólo no se trataría de ningún dios, sino más bien de un enajenado mental, de un psicópata y de un manipulador y farsante, que utiliza a los hombres cortos de miras, para conseguir hacer el mal, en las formas más horribles jamás pensadas.

Estos son los Arcontes del Antiguo Testamento, seres malévolos, inorgánicos y limitados, sensorial y emocionalmente, que precisan de las emociones y sentimientos de los hombres para alimentar su maldad, su única forma de entender la vida, el lado oscuro de la Verdad.

¿Qué culpa tienen los inocentes niños de Palestina para sufrir el acoso, la ira y la crueldad de quienes ya no recuerdan su propio pasado?

¿Por qué son asesinados vilmente, sin que los organismos internacionales, como las Naciones Unidas, condenen unanimemente estos asesinatos y, en cambio, tengan que deliberar eternamente si matar a niños inocentes con bombas lanzadas por Israel en la noche contra la población, debe ser censurado o simplemente justificado?

¿Quién puede justificar tamaño crimen?

Cuando veo todo lo que sucede en este mundo y la pasividad e insensibilidad de la gente, cuando veo todo esto, más convencido estoy de que la Tierra es ese infierno eterno al que los dioses crueles y vengativos, enviaban a los que no obedecían sus criminales órdenes.

Por el amor de Dios, ¡basta ya de seguir matando a inocentes!

¿No te parece que es más importante dedicar unos minutos de tu valioso tiempo en escuchar las voces de los oprimidos, de los indefensos, de los olvidados, y dejar por unos minutos el fútbol o los toros o los programas de la caja tonta, para que exijas justicia y el cese inmediato de estas muertes?

¡NO A LOS ATAQUES INDISCRIMINADOS A LA POBLACIÓN, SEA DONDE SEA, Y POR QUIEN SEA QUE LOS COMETA!

Si se quieren matar entre ellos, que se peleen los gobiernos respectivos solos, alejados en una montaña perdida, donde no impliquen a nadie más.


“DOS NO SE PELEAN SI UNO NO QUIERE”

 

© 2014 - José Luis Giménez
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