¿Por qué nos sentimos fracasados?

La crisis actual ha hecho sonar todas las alarmas: gente que se suicida por no verse capaz de superar momentos angustiosos, jóvenes que no encuentran su sitio en una sociedad consumista, ancianos que no comprenden cómo son apartados sutilmente de la sociedad, y un sinfín de situaciones que hacen que la mayoría de las personas en algún momento de su vida lleguen a pensar que son unos fracasados, a pesar de haber obtenido las titulaciones académicas apropiadas para triunfar en la sociedad. Entonces, ¿por qué nos sentimos fracasados?

Hay que empezar por aclarar que las personas no somos una pieza de ningún puzle. No necesitamos encajar en ningún sistema para vivir felices, pero esto, es lo último que se nos inculcará en nuestra educación, pues la palabra “educación”, en definitiva viene a significar “adiestramiento, amaestramiento”, de igual manera como se hace con los animales amaestrados para que hagan lo que queremos. ¿Lo vamos pillando ya?

Desde pequeños se nos inculca que tenemos que desarrollar un determinado rol en la sociedad; que hay que conseguir dominar varios idiomas, obtener determinadas titulaciones o conseguir destacar en otros aspectos que, aunque carentes de virtuosismo, son valorados por esta sociedad (dar patadas a un balón, meter una pelota en un hoyo con un palo, matar a animales como si fuese un circo romano, etc.) pues si no es así, no “encajaremos” en la sociedad y seremos unos fracasados. Pero… ¿esto es verdad?

No, en absoluto, es lo que quieren que creamos; y quien así lo cree, por supuesto que fracasa.

Casa persona es un ser humano único, no necesita encajar en ningún puzle, puesto que no es ninguna pieza del mismo. Pero si desde pequeños se nos dijera que tenemos la libertad y la capacidad de hacer aquello que más nos guste, aquello que nos satisfaga como individuos además de colaborar y, por lo tanto, aportar nuestras ideas, trabajos, investigaciones, etc., a la sociedad, ya nadie se sentiría fracasado y por lo tanto no necesitaría de la “aprobación” de los que “deciden” quién tiene éxito y quién fracasa.

Los mayores descubrimientos científicos y tecnológicos han surgido de las mentes de individuos que de alguna forma no “encajaban” en la sociedad, pero gracias a sentirse inmunes a la opinión social, han continuado con su actividad intelectual, hasta que los resultados obtenidos han hecho que no solamente sean aceptados por la sociedad que antes los rechazaba, sino que incluso son admirados, creándose un nuevo paradigma social.

Visto todo lo anterior, solo cabe afrontar la situación actual desde una perspectiva diferente a la que nos ha inculcado el sistema, dejando que sea nuestra intuición la que nos guíe en todo aquello que queramos emprender, sin que por ello nos sintamos obligados a “encajar” en ningún puzle social.

© 2013 – José Luis Giménez

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