¿Ha estallado la tercera guerra mundial?


Hasta hace más o menos 60 años, la reducción de la población mundial, las crisis mundiales, los beneficios en las grandes economías, o incluso los avances tecnológicos, estaban estrechamente ligados a la guerra (la muerte de individuos poco productivos, destrucción y posterior construcción de las ciudades, fabricación de armamento y su consiguiente comercialización a ambos bandos, etc.). Baste recordar la primera o la segunda guerra mundial y las consecuencias políticas y sociales de las mismas para percatarse de lo dicho.

Pero he aquí que, en los últimos tiempos, la Élite Global, es decir, quienes realmente mandan en el mundo (léase: la banca, las grandes compañías energéticas, los grandes laboratorios, las compañías de seguros, el capital en general…) se han dado cuenta de que es mucho más beneficioso conseguir todo lo anteriormente expuesto sin que para ello haga falta entablar una guerra convencional a nivel global (aunque a niveles regionales, si les trae a cuenta deshacerse del armamento caduco u obsoleto, para lo cual se provocan guerras tribales o entre países del llamado tercer mundo, a los que se les vende dicho material armamentístico). Y esta táctica no consiste en crear un enfrentamiento global, como ya dijimos, sino en que sean otros "soldados" los encargados de disparar y matar. Estos soldados no son otros que los virus fabricados en laboratorios, encargados de mermar a la población de forma paulatina, para que, mientras los ciudadanos van "estirando la pata", de paso también estiren la cartera y les llenen los bolsillos a estos grandes filántropos de la salud.

Y uno que no se cree casi nada de lo que aparece en la Red de redes (Internet, coloquialmente hablando) a menos que esté lo suficientemente avalado por personajes de relevancia o prestigio, ve como cada día que pasa, son más las personas de cierta relevancia que se están "mojando" denunciando esta especie de "guerra silenciosa" y sucia.

Pero ya no sólo son los grandes laboratorios los que pretenden hacer el agosto, mientras se aseguran millones de clientes para la eternidad. No, por si fuera poco, nos encontramos que a diario, aparecen en los principales medios del país, denuncias sobre malversaciones de fondos, a cargo de los democráticos ediles en quienes depositamos nuestra confianza con un voto supuestamente democrático, jueces que son condenados por prevaricación, obispos, curas o cardenales, acusados de pederastia, empresarios constructores que no cumplen con sus obligaciones con los contratistas, presidentes de la patronal que deben salarios a sus trabajadores, pero pretenden dar ejemplo de honestidad, sindicatos que sólo aparecen en la TV para hacerse la foto junto a la patronal, políticos que se apuntan a cualquier carro, con tal de llegar al poder y obtener la correspondiente poltrona, salarios de mierda (perdón, quise decir basura), contratos de trabajo que no sirven ni para limpiarse el culo (eso no es palabrota y se puede decir), una Carta Magna (entiéndase Constitución para los que no somos intelectuales) que no se cumple, o por lo menos sólo se cumple en lo tocante a los salarios y beneficios de los políticos y gobernantes (después de más de 30 años, aún estamos esperando los españoles el tan prometido trabajo digno, la vivienda digna, la escolarización gratuita… y paro de contar que me altero).

Ahora resulta que todo el mundo está en crisis… ¿qué crisis? ¡¡Si los de siempre viven como dioses!! Pero en España la solución de la crisis va a ir más lenta… no vamos a salir de la crisis en este año, como el resto de los países de Europa. Y digo yo… ¿será porque en España tenemos el Salario Mínimo Interprofesional más bajo de la Unión Europea, exceptuando a Grecia, mientras que los impuestos están al nivel de los países más desarrollados?

Sinceramente, uno ya no sabe a que atenerse… hace unos años, por lo menos teníamos a un presidente que nos repetía una y otra vez: ¡España va bien, España va bien! Y uno, a fuerza de oírlo cansinamente, casi que llegaba a creérselo, aunque después nos metiese en una guerra que nadie del pueblo quería ni necesitaba.

La verdad es que ni España va bien, ni nosotros vamos a ir a mejor si no nos levantamos del sofá de una puñetera vez y dejamos de ver la "caja tonta", donde nos hipnotizan con grandilocuentes programas realities (creo que se dice así en americano de USA, aquí los llamados programas basura).

Así que después de reflexionar durante unos cuantos programas de esos que te dejan mal el coco, llegué a pensar si todo esto no se debía a que nos encontrábamos en la tercera guerra mundial, o si es que todo lo que anteriormente he expuesto no es más que el producto de mi imaginación, tal como apuntaba cierto famoso mentalista. Sí, creo que todo lo anteriormente expuesto no es más que el producto de mi fantasiosa imaginación, por lo que cualquier parecido con hechos o personas reales, es mera coincidencia.

 

José Luis Giménez
http://www.jlgimenez.es


 

 

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