LA NEW AGE DEL SIGLO XXI

Cuando se habla de la New Age (Nueva Era en castellano), se puede hacer con referencia a un estilo de música determinado, como el practicado por intérpretes tan famosos como: Enya, Kitaro o Yanni, por poner unos ejemplos, o con referencia a la Nueva Era que nos toca vivir, aludiendo a los tránsitos del sistema solar por las diferentes casas del horóscopo, donde se estará indicando un cambio de era o signo, y que en este caso, significaría el paso del la Era de Piscis a la Era de Acuario.

En este último caso, el paso de Era de Piscis al de la Era de Acuario, marcaría un cambio en la evolución espiritual del ser humano, y de hecho, los acontecimientos actuales ---ya desde mediados del siglo XX-- nos vienen indicando que se ha producido dicho cambio.
La música del estilo New Age, también ha tenido mucho que ver en este cambio o evolución espiritual, puesto que la vibración que emite este tipo de música, invita a la quietud, a la reflexión o a la meditación, a la vez que eleva el espíritu.

Quizás por todo ello, los poderes de facto (léase: organizaciones religiosas predominantes, organizaciones financieras, multinacionales de la industria en general y la clase política) han visto peligrar su estatus social, su capacidad de controlar y por tanto, de mantener el poder establecido.

Esto ha provocado la ira descontrolada de dichos poderes fácticos en contra de la New Age o Nueva Era, despreciando todo lo que dicha Era representa, con total ignorancia e imprudencia, puesto que la propia Naturaleza se está manifestando en contra de la corrupción de dichos poderes de facto, los cuales están llevando a nuestro planeta al colapso biológico.

Estos poderes fácticos, se asemejan a la víbora o áspid que, antes de morir por su propio veneno, prefiere morir matando. Y así, lanza llamaradas de odio, rencor y todo tipo de plagas o pandemias, con el único de fin de seguir atemorizando a los que les han servido hasta ahora de medio de supervivencia, manteniéndolos como ganado, obreros o esclavos, a cambio de unas cuantas migajas, y de la promesa de un incierto cielo más allá de esta vida (vamos, como si yo me compro un coche de lujo y le digo al vendedor que ya se lo pagaré cuando estemos en el "cielo"), en la que ni ellos mismos creen; de ahí su afán por amasar riquezas y poder en esta vida, ya que si por algún casual existe la otra, llegados a ese punto, ya se negociará el pago.

El cambio de Era, ha traído consigo una elevación de consciencia, y ya no es tan fácil engañar a los "indios" con espejos y bagatelas, a cambio del oro y la plata. Por lo que los señores poderosos, van a tener que ir desprendiéndose de todo lo que se han ido agenciando, sin que les haya correspondido por derecho (si es que robar, estafar, engañar, manipular y expoliar es un derecho).

El egoísmo, la cerrazón y la torpeza de dichos poderes fácticos, nos va a llevar a todos a un enfrentamiento sin igual, donde la revolución intelectual, prevalecerá sobre la mezquina maquinación de los poderes de facto. Atrás quedará la revolución bolchevique, la industrial, o la revolución obrera. Porque no estamos en una colmena, donde cada individuo interpreta el papel que le ha sido asignado: desde la abeja obrera, el zángano, el soldado o la reina…

La esencia del ser humano es espiritual, y mientras no seamos capaces de vernos como realmente somos, seguiremos interpretando los roles que nos han impuesto, a menos que seamos capaces de abrir de una vez por todas nuestras mentes, y ver con los ojos del alma, donde los apegos materiales carecen de valor.

El cambio de Era ya se ha producido, quieran o no, van a tener que ceder en sus mezquinas maquinaciones, porque van a ser sus propios hijos quienes devolverán a cada cual lo que les corresponde.

Es hora de erguirnos y mantenernos en pie, ya han vivido de rodillas demasiados seres humanos durante mucho tiempo.


José Luis Giménez
www.jlgimenez.es
jlgimenez@jlgimenez.es

 

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