La Verdad, la Luz y el cambio de Era.


Desde tiempos inmemorables, las eras astrológicas, marcaban una tendencia en las actitudes de la Humanidad. Los sabios, astrólogos y esoteristas, lo sabían; de ahí que, en cada cambio de Era, la Humanidad, notase los sutiles cambios y transformaciones que se irían produciendo progresivamente, conforme avanzaba la Era correspondiente.

A pesar de que la Ciencia ortodoxa no contempla la Era astrológica como un evento astronómico, sino como un producto de las ciencias ocultas, la teosofía y la astrología; donde los fenómenos astronómicos poseen cierta influencia en las actitudes de la Humanidad, lo cierto es que, las era astrológicas o zodiacales, aparecen bien delimitadas en el espacio y el tiempo.

En astrología, la Era astrológica, se corresponde con un periodo de tiempo, definido por el desplazamiento en 30 grados de arco del eje terrestre, conocido como el fenómeno de la precesión de los equinoccios, y que equivale a un mes del  ciclo equinoccial, o lo que es lo mismo: el período que tarda la precesión de la Tierra en dar una vuelta completa de 360°. Hecho que sucede cada 25.776 años aproximadamente. Para resumirlo, diremos que se trata del período durante el cual, el punto vernal (punto de la eclíptica a partir del cual el Sol pasa del hemisferio sur terrestre al hemisferio norte, lo que ocurre en el equinoccio de primavera), cruza por una de las 12 constelaciones del zodiaco y, debido a la precesión de los equinoccios, el Sol se mueve hacia atrás a través de los doce signos del zodiaco a la velocidad aproximada de un grado de espacio cada 71,6 años, y a través de cada signo (30 grados de espacio) en unos 2.148 años, [tiempo asignado a cada Era astrológica, y que sumadas en total nos da la cifra de un ciclo equinoccial de unos 25.776 años. Bien, ya sabemos de forma resumida qué es una Era astrológica.

Hace poco más de 2.000 años, coincidiendo con el nacimiento de Jesús el Nazareno o nazarita, la Humanidad entró en la Era de Piscis; de ahí que, los primeros seguidores de Jesús (que no cristianos, pues dicho adjetivo fue acuñado tiempo después por los seguidores de Saulo de Tarso, el San Pablo de la Iglesia romana), se identificasen entre ellos con el símbolo de los peces. Dicha Era de Piscis se corresponde con la espiritualidad y la intuición, identificándose también con el signo del Yin, uno de los dos conceptos  del taoísmo (yin y yang), que exponen la dualidad de todo lo existente en el Universo, y el cual hace referencia a la oscuridad, la pasividad y la absorción. Pero ahora, y concretamente desde el 22 de diciembre del 2012, coincidiendo con la última fecha del Calendario Maya, y las “profecías” que hablan de un gran cambio, la Tierra,  ha iniciado su recorrido por la Era de Acuario, y tal como sucede con signo del yang, se corresponde con el cielo, la luz, la actividad y la Verdad.

Es en esta Era de Acuario que, la Verdad, hará libre a todo aquél que la busque y la encuentre; donde los valores morales de la Humanidad serán predominantes sobre los apegos materiales, cuando la mujer, la Diosa femenina, encarnada en el personaje de María Magdalena, renacerá de las cenizas de la mentira en la que fue sepultada, para iluminar con la Verdad; y cuando los diferentes aspectos que conforman el desarrollo del individuo, de la Sociedad, de la Cultura, de la Ciencia y de la Tecnología, se sentirán por todo el orbe.

Así mismo, en la Era de Acuario, se producirá por fin un verdadero hermanamiento universal entre todas las razas de la Tierra, donde prevalecerá la razón, la justicia y la solidaridad. Los grandes avances tecnológicos, donde la energía libre, inagotable y gratuita, conseguida a través de la energía solar, posibilitará que todo el planeta esté abastecido energéticamente y, por consiguiente, ningún país sufrirá escasez de clase alguna.

Esta Era de Acuario, marcará un cambio en la Consciencia del Ser humano, el cual ya se ha empezado a notar, mediante el despertar de las gentes, que se rebelan ante los abusos de una casta de poderosos oligarcas (quienes tienen esclavizada y secuestrada a la sociedad), rechazando y denunciando sus corrupciones e ilegalidades, causantes de un lastimoso y precario estado de la Sociedad civil.

Ya estamos inmersos en el cambio, nadie lo puede parar, pues no es algo que dependa del Ser humano el que suceda o no, pero sí que depende de cada individuo el que, el despertar de la Consciencia, se produzca antes o después, y ello comportará que la Luz y la Verdad nos haga libres lo antes posible; pues las hordas de la oscuridad, saben que tienen los días contados, y prefieren morir matando a rendirse y abandonar con dignidad el campo de batalla.

No dejes pasar la oportunidad que te ofrece el Universo de colaborar en la llegada de la Luz, de la Verdad; y participa con tu actitud positiva hacía la justicia, con tu implicación en el proceso del cambio hacía una nueva Humanidad Consciente de los valores morales necesarios para convivir en armonía, justicia, paz y solidaridad con todos los pueblos de la Tierra.

 


© 2014 – José Luis Giménez
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