Reflexiones sobre la corrupción que engendra el poder en cualquier nivel.

 

¿Qué nos está pasando, por qué dejamos que nos manipulen, nos controlen y nos esclavicen, dónde está nuestra libertad, existe un límite para decir ¡basta!?

 

Por José Luis Giménez

 

Para tratar en profundidad el tema que nos ocupa, se hace imprescindible recordar la novela satírica “ Rebelión en la granja ” de George Orwell, en la que un grupo de animales de una granja, comandados por un gran cerdo, consiguen expulsar a los humanos de ésta, creando un nuevo sistema propio de gobierno, el cual acaba convirtiéndose en una tiranía brutal. La obra en sí constituye un análisis sencillo a la vez que aterrador de la corrupción que engendra el poder en cualquier nivel. Dicha obra ofrece una doble lectura; ahondando en el mensaje didáctico que trasciende de su interpretación, y aunque ahora no vayamos a analizar el contenido de la misma, sí que haremos una referencia obligada al mensaje que transmite.

A fin de conseguir ilustrar adecuadamente la situación actual de la sociedad, nos veremos en la necesitad de repasar hechos históricos y cotidianos que, por ser precisamente habituales, damos por hecho que forman parte de la “tradición” y de lo “socialmente correcto”. Pero la verdad es muy distinta. Lo cierto es que, todo aquello que consideramos que forma parte de lo habitual, lo cotidiano o tradicional y socialmente correcto, en realidad, no es más que una parte de la gran mentira; producto de la intervención de los poderes de facto que, desde los orígenes de la Humanidad , han venido sirviéndose de la mentira y la manipulación para controlar y esclavizar a la masa, al vulgo, al pueblo, al ciudadano. Y ahora llega la gran pregunta… ¿qué son o quienes constituyen los poderes de facto?

Tal como se expone en Rebelión en la granja , lo que en un principio parecía ser el fin de la tiranía, con el advenimiento de la justicia social y la implantación de un nuevo orden social y democrático, al final, vemos que se traduce en un simple cambio de dirigentes, de gobernantes autoritarios, o de caciques. Da igual el adjetivo que queramos utilizar para definir a los que ostentan el poder de turno. Y ese cambio político, es lo que precisamente ha venido ocurriendo en nuestra sociedad. Durante apenas un siglo, hemos visto como el sistema o régimen político pasaba de una monarquía a una república, de ésta a una dictadura, y por último, de la dictadura a una monarquía parlamentaria, en la que el rey, ejerce la función de Jefe del Estado bajo el control del poder Legislativo (las Cortes) y del poder Ejecutivo (el Gobierno); una paradójica situación que nos recuerda la célebre frase pronunciada por el historiador y político francés Adolphe Thiers, quien decía: “ el rey reina, pero no gobierna” .

Como es sabido, en el caso de la monarquía parlamentaria, la autonomía y los poderes del Rey están muy limitados y controlados por el Parlamento, único órgano que puede tomar decisiones que obliguen a su cumplimiento por parte del monarca. En estos casos se podría decir que el Rey cumple un papel meramente ornamental, ya que se limita a firmar y sancionar los decretos y las leyes que el Gobierno o el Parlamento le presenta. Si a todo ello sumamos que el monarca suele disfrutar de ciertos privilegios, como son el mantenimiento económico de toda la familia real, así como el servicio de vigilancia y protección de la seguridad personal de cada uno de sus miembros, o disfrutar de inmunidad jurídica, todo ello a cargo de los presupuestos generales del Estado, no es difícil comprender que se alcen ciertas voces en reclamación de la supresión de determinados gastos reales, que resultan costosos y elevados para el país, sobre todo en unos momentos de profunda crisis económica.

Pero no vamos a hablar ahora de la monarquía, de su necesidad o no en los tiempos actuales, sino de los poderes de facto.

Para entender mejor a qué nos referimos cuando hablamos de poderes fácticos, tendremos que describir a todas aquellas entidades, organizaciones, estamentos o recursos mediáticos existentes en la sociedad, que han devenido en ser considerados imprescindibles para el actual sistema, y donde los mismos, bien por afinidad ideológica, partidismo, creencias religiosas, agrupaciones gremiales o, simplemente por amiguismo e intereses comunes, ejercen un sutil pero claro poder y control sobre el público en general, ya sea mediante leyes corruptas e injustas, ya sea mediante la mentira y la manipulación de la información a través de los medios que controlan, ya sea mediante técnicas muy sofisticadas de control y censura. Entre las entidades y organizaciones a las que se ha hecho referencia, hay que destacar sobre todo las siguientes:

- La religión; la Iglesia y sus dogmas de fe.

Aunque en este primer apartado entrarían la totalidad de las religiones, preferentemente vamos a hacer referencia a la Iglesia de Roma, al Vaticano, pues por nuestra cultura, es la organización que tenemos más cercana en la vida cotidiana.

Como es sabido, la Iglesia del Imperio romano (establecida como tal a partir del Concilio de Nicea, en el 325 d.C.) la cual es conocida universalmente como: Iglesia Católica Apostólica y Romana, basa sus doctrinas y dogmas de fe en la figura de Jesucristo, un personaje que es recreado por dicha Iglesia -aunque su creador original fuese Saulo de Tarso, más conocido como San Pablo- quien a su vez se inspiró en otro personaje existente en el siglo I de nuestra era, y cuyo nombre era Yeshúa el galileo, más conocido como Jesús de Nazareth -otro error intencionado, pues Jesús no nació en Nazaret, por la sencilla razón de que esta ciudad no existía en aquellos tiempos como tal, sino que debido a la mala traducción, posiblemente también intencionada, se tradujo como natural de dicha ciudad, cuando en realidad dicho gentilicio se refería a su pertenencia a la secta judía de los nazareos o nazarita, que a su vez era una sub-secta de la comunidad esenia, ubicada en Quram, lugar donde se descubrieron los manuscritos que hablan de dicha comunidad, en el Alto Egipto, y entre cuyas cualidades existía la de dejarse una poblada barba y largos cabellos, tal como vemos que es representado Jesús en las diversas iconografías.

Pero no vamos ahora a hablar de la figura de Jesús el nazareno, sino de la manipulación que se ha llevado a cabo utilizando la figura de este gran personaje, taumaturgo, y líder de una secta de seguidores, identificados posteriormente como gnósticos. La acuñación de Cristo, vino posteriormente a través de Saulo de Tarso –San Pablo- quien promulgaba que Jesús había muerto y por tanto ya no había que seguirle a él, sino al Cristo (del griego Kristos que significa “el Ungido”).

Como se puede comprobar fácilmente, leyendo los pasajes que hacen referencia a Jesús, en los propios libros a los que la Iglesia llama Evangelios del Nuevo Testamento en la Santa Biblia , Jesús nunca se autopromulgó ser Dios, predicaba el amor al prójimo, la caridad, y dejó establecido como deberían actuar sus “apóstoles” (del griego “apóstolo”, que significa enviado). Entre otras consideraciones y consignas, Jesús dejó dicho claramente que sus Apóstoles o discípulos (ahora se autodenominan “ministros de Dios”), deberían ir a predicar por las ciudades sin llevar consigo más que la túnica que les cubría el cuerpo, ni siquiera podían llevar unas sandalias de repuesto. Deberían alimentarse de lo que las gentes les dieran y acomodarse en aquellas casas que los acogiesen. No deberían acumular bienes ni riqueza alguna. Bien, en realidad dijo muchas cosas más, pero considero que con esto ya es suficiente.

Como todos sabemos, La Iglesia Católica Apostólica y Romana dice ser la representante de Dios y en este caso también de Jesús en la Tierra (puesto que éste fue elevado al rango de Dios en el ya mencionado Concilio de Nicea). No vamos a entrar en mayores detalles que nos llevarían mucho tiempo y espacio del que en estos momentos no disponemos, pero si es necesario recordar que, en cambio, hoy día asistimos perplejos a una ostentación de poder y riquezas por parte de la Iglesia de valor incalculable -posiblemente se trate de la organización con más riquezas y poder del mundo. Me estoy refiriendo al Vaticano. Tanto es así, que la Iglesia dispone de un Estado propio, de un banco propio - Instituto para las Obras de Religión o IOR (en italiano Istituto per le Opere di Religione ), conocido popularmente como el Banco Vaticano , una institución de la Iglesia Católica situada en la Ciudad del Vaticano.

Además de no cumplir con lo ordenado por Jesús, nos encontramos con actividades supuestamente delictivas. Al respecto, hay que recordar que el Instituto para las Obras de Religión (IOR) estuvo implicado en un escándalo político y financiero hasta entonces sin precedentes, durante la década de los años 80, referente al derrumbamiento en 1982 del Banco Ambrosiano (del cual el Vaticano era un accionista importante) bajo el peso de una deuda de 3.500 millones de dólares. Procesaron al jefe del Banco del Vaticano entre los años 1971 a 1989, Paul Marcinkus, en 1982 en Italia como autor de la bancarrota, pero el Vaticano reclamó inmunidad diplomática para el arzobispo estadounidense, y le protegió de las investigaciones, eludiendo de este modo a la justicia italiana. A raíz de estos hechos se produjeron extrañas muertes, como fue la acontecida a Roberto Calvi, también conocido con el apodo de "Il Cavaliere", miembro del banco Ambrosiano en Milán (el banco del Arzobispo Montini). En junio de 1982, el cuerpo de Roberto Calvi fue encontrado colgando del Puente de Blackfriars sobre el río Támesis  en Londres, con los bolsillos repletos de ladrillos. Existen sobradas sospechas para creer que se trataba de un asesinato por cuenta de la mafia, catalogado como un suicidio “acrobático".

Pero esto no es todo, en diferentes medios de información (pongo como ejemplo la publicada en El País.com el 21.09.2010), ha aparecido la siguiente noticia: “La fiscalía de Roma ha ordenado hoy a la policía financiera italiana incautarse de 23 millones de euros depositados en el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), la banca del Vaticano. Fuentes cercanas a la investigación han afirmado que el banco dirigido por Ettore Gotti Tedeschi habría incurrido en un posible delito contra las normativas europeas del lavado de dinero negro al no haber comunicado a las autoridades italianas los nombres de dos clientes que ingresaron hace unos días en el Instituto 20 millones de euros y tres millones de euros, respectivamente.

Bien, podríamos rellenar páginas y más páginas con acciones y hechos totalmente denunciables, como la inversión en fábricas de armamento o en la fabricación de condones. Sí, sí, esos mismos condones que la Iglesia prohíbe utilizar porque asegura que con su uso no se protege de las terribles enfermedades de transmisión sexual que actualmente estamos sufriendo la población, como es el SIDA. Tampoco hay que olvidar que la Iglesia , además de los ingresos obtenidos a través de las inversiones financieras, gran parte de sus ingresos provienen de la asignación estatal; cientos de millones de euros anuales que salen de nuestros impuestos. Mientras tanto, el Gobierno elimina las ayudas sociales a los más desfavorecidos, muchos de ellos en estado de extrema pobreza, que apenas pueden dar de comer a sus hijos (como son los parados de larga duración o los pensionistas que a duras penas llegan a final de mes), y beneficia a la banca, otorgándoles miles de millones de euros, para cubrir los agujeros financieros que ésta ha provocado, así como a los grandes capitales y terratenientes del país, eliminando el Impuesto de Patrimonio. Un impuesto que como su propio nombre indica, únicamente grava a las grandes fortunas del país. ¿A qué juega este gobierno? Bueno, del Gobierno hablaremos más adelante.

Creo que con todo lo anteriormente expuesto, no cabe la menor duda de la capacidad de poder, de control y de manipulación de la Iglesia , por lo que se merece encabezar el ranking de las organizaciones con mayores poderes fácticos.

Pero nos quedan muchas organizaciones y entidades más, así que prosigamos con la relación. La siguiente es la banca y las grandes compañías multinacionales (léase empresas de energía, grandes laboratorios farmacéuticos, grandes constructoras, monopolios, etc.).

- Entidades financieras, grandes compañías multinacionales y monopolios.

¿Qué decir de los bancos, cajas de ahorro y entidades financieras en general?

Como todo el mundo sabe, o debería saber, cuando un partido político aparece en escena, lo hace gracias al apoyo financiero de ciertas entidades financieras, quienes facilitarán toda la financiación necesaria a fin que dicho partido llegue al poder. Y por qué, se preguntarán algunos. No hace falta ser un ingeniero informático, ni un científico de la Nasa para saber que los partidos políticos que acceden al poder, están en deuda con aquellos bancos y entidades financieras que les han dado “su apoyo” mediante la financiación de las correspondientes campañas políticas, así como de asumir los gastos inherentes al partido.

Una vez que el partido ha conseguido ganar las elecciones y pasa a gobernar el país, u obtener una considerable representación parlamentaria, su obligación con la banca pasa por legislar y aprobar aquellas leyes, decretos y normas que van a beneficiar al banquero o “mecenas” de turno.

Podríamos detallar infinidad de casos, pero vamos a centrarnos únicamente en aquellos que son más sangrantes para el gran público.

Como es sabido, los bancos “trabajan” (no es que trabajen, éstos no saben lo que es trabajar, sino que invierten el capital que se les ha confiado) con nuestro dinero. Y por si alguien aún no lo sabía, el dinero que depositamos en el banco o caja de ahorros, en el momento en que salimos de la sucursal, ya no existe. Ha pasado a engrosar millones de cifras, anotadas en documentos (en el mejor de los casos), o simplemente ha sido traspasado a otras cuentas (todo virtual), con las que se suponen van a obtener un beneficio para el depositario. Esto último, no siempre es así, sobre todo con los llamados “Fondos de pensiones”, que en “teoría” iban a crecer constantemente desde el momento de su imposición, hasta el momento en que llegásemos a la edad de jubilación establecida, cuando recogeríamos los frutos de tantos años de ahorro, y ello en base a la inversión que el banco o caja de ahorro ha hecho por nosotros en el mercado de valores (la bolsa). Pues bien, voy a dar un dato real, como ejemplo, de lo que me ha ocurrido a mí. En el año 1995, la caja me obliga a constituir un plan de pensiones, ya que es condición “sinecuanime” para concederme la hipoteca que les solicito para adquirir mi vivienda (una vivienda familiar, normalita, a la que en teoría el Estado debería haberme proporcionado el acceso, de acuerdo a la Constitución Española ), así como abrir una cuenta corriente, en la que tengo que domiciliar todos mis pagos, y además, son tan magnánimos, que hasta me conceden una tarjeta de crédito (VISA). ¡Que bien! Ja, ja, ja.

De entrada, el beneficio que se supone que iba a obtener con el fondo de pensiones, se convierte en ¡pérdidas!!! Sí, si, lo he escrito bien ¡pérdidas!, Así, en vez de recuperar el capital invertido más los correspondientes intereses, lo que recibo es una patada en el hígado, pues ¡adiós al complemento que esperaba para mi pensión! Y si me descuido, hasta pierdo todo el capital. Pero claro, el banco o caja de ahorros no tiene culpa alguna. Es lo que dice la letra pequeña que nunca nos cuentan. Y como tampoco puedes rescatar tu capital antes de jubilarte, pues olvídate de tus ahorros de toda la vida. Pero si alguien cree que el Gobierno de turno hace algo por remediar este abuso de la entidad financiera, va listo. ¿Ya nos hemos olvidado de los favores que deben los partidos a los bancos?

Bien sigamos… ya hemos dicho que los bancos “trabajan” con nuestro dinero, y la pregunta es… ¿en qué lo invierten? ¡Ah! Eso si que tiene miga… ¿Hacemos un repaso de lo mencionado anteriormente sobre el Banco del Vaticano?, bien, pues si el Banco Vaticano invierte en armamento y cosas similares, los otros bancos no son mejores. ¿O por qué creéis que se producen las guerras? ¿Sabíais que España está en los primeros lugares del ranking mundial en la fabricación de armamento contra personas, como son las minas antipersonas? Si empleasen el mismo interés en construir viviendas para todas las familias españolas y proporcionaran el trabajo digno al que todo español tiene derecho, tal como ordena la Constitución , no habría ni paro, ni delincuencia, ni altercados sociales. Pero claro, entonces, los poderes fácticos ya no tendrían el control sobre la población. Como dice el refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”.

Y ahora me dirán: ¡pero cómo te quejas, si hasta te han concedido una tarjeta de crédito! Ah sí, la tarjeta de crédito, se me olvidaba.

Resulta que el banco de turno, en su afán por ayudar al ciudadano, le concede un crédito (la tarjeta VISA o la que corresponda) a un insignificante tipo de interés del 33% anual en el mejor de los casos, llegando hasta el 65%. (ver información relativa en Internet). Pues bien, si resulta que tu querida y amada empresa no te abona la nómina el último día del mes, tal y como prevé la Ley , nuestro querido banco nos cargará los intereses de demora correspondientes al cargar el saldo pendiente de nuestra tarjeta de crédito, nos cargará en negativo en nuestra cuenta el recibo de la hipoteca o del crédito que nos concedió y devolverá el recibo de la luz, del agua, del gas, del teléfono, del colegio de los niños, nos cobrará una comisión por el concepto de apertura del mes en saldo negativo, nos cobrará gastos de mantenimiento de nuestra cuenta (¿a caso le dan de comer?), nos cobrará una comisión por el envío de correo (aunque ya no se use el correo y todo sea a través de SMS, nos cobrará una comisión por enviarnos SMS (aunque la mayoría de dichos mensajes sean para hacerse publicidad a ellos mismos y a sus productos) etc. etc., creándonos innumerables problemas al tener que ir luego personalmente a solucionar los impagos, cuyo responsable es la empresa donde trabajamos y el banco que tan amablemente nos presta el servicio. Eso sí, si el trabajador falta por tres días al trabajo, puede ser despedido inmediatamente como despido procedente, sin que le corresponda indemnización alguna, pero en el caso de que la empresa no te pague o abone la nómina en el plazo y fecha correspondiente, no puedes hacer nada más que interponer una demanda en los juzgados de lo social y esperar a que el turno no se alargue demasiado, no sea que te jubiles antes de conseguir que te paguen los salarios adeudados. Y ¿qué decir si tienes la desgracia de quedarte sin empleo? Pues como el INEM o el Organismo competente realiza el abono del subsidio los días 10 de cada mes, cada mes el banco te cobra las comisiones anteriormente mencionadas, puesto que te carga los créditos por el concedidos en negativo, te cobra los intereses de demora de la tarjeta de crédito, y lo que es peor, te devuelve sin más los recibos del alquiler de tu vivienda, así como los recibos del agua, gas, electricidad, teléfono. Por lo que empiezas a sufrir el saber como se vive sin luz, sin agua, sin gas, sin teléfono… y recibiendo constantes amenazas por parte de estas empresas de servicios de embargarte lo que aún te quede en propiedad (si es que el banco aún no te ha embargado tu vivienda). Y ahora viene la pregunta del millón: ¿Qué se consigue con esta forma de actuar de los bancos y demás entidades? Muy sencillo, que el ciudadano tenga miedo. Sí, miedo a no poder dar cobijo a sus hijos y familiares, a no poder alimentarlos, a no poder pagarles las medicinas o atenciones médicas que necesite y que la Sanidad pública no cubre. La consecuencia de todo ello es muy clara: el ciudadano es esclavo del sistema. De un sistema injusto, y asocial en la mayoría de los casos. Esta situación creada por los poderes de facto, no es más que una de las muchas armas “silenciosas” que utilizan para mantener al público con miedo y con temor, a la vez que es esclavo de las necesidades ficticias que les han creado. Es así como con la amenaza de ir al “paro”, el trabajador tiene que aceptar condiciones laborales inaceptables, horarios ilegales, salarios y contratos basura, etc.

Bien, ya vemos que hasta la Ley y la justicia salen salpicadas, porque no olvidemos que las leyes las impone el poder legislativo (las Cortes) y el poder ejecutivo (el Gobierno) y ya sabemos quien ha sufragado y financiado a los partidos políticos. Bueno, de hecho, los propios partidos políticos se saben financiar muy bien a través de las comisiones (mordidas) recibidas por los favores realizados a constructores sin escrúpulos y demás fauna ibérica. Esta situación de “río revuelto” le resulta muy propicia para aquellos Gobiernos que quieren “quedar” bien con sus “mecenas” y financiadores, coartando derechos fundamentales del ciudadano, recortando ayudas sociales y derechos constitucionales, Vamos, como diría un castizo: “se pasan la Constitución por el Arco del Triunfo”. Y aquí no pasa nada. ¿y por qué no pasa nada?, ya lo hemos dicho antes. Porque la gente tiene miedo.

Ahora ya no tenemos dudas de cómo actúan los poderes de facto ¿verdad?

Bien, la cosa no se acaba aquí, ¡ojalá sólo fuesen estos organismos y entidades los únicos poderes fácticos! La lista desgraciadamente es demasiado extensa, pero como no deseo escribir una nueva Biblia, me limitaré ha seguir haciendo referencia a esos otros poderes de facto que actúan con el fin de manipular a la población. Por supuesto me estoy refiriendo a los medios de comunicación.

- Los medios de comunicación – el cuarto poder

La información es poder. Eso lo sabe hasta el más ingenuo.

Actualmente estamos asistiendo a lo que se viene en llamar el zenit del “cuarto poder”. Ya hemos visto anteriormente como en un Estado de Derecho existen tres poderes supuestamente independientes: el poder legislativo, el poder ejecutivo y el poder judicial…, pero existe otro poder que no es contemplado oficialmente, aunque no por ello tiene menos poder, nos referimos al poder de los medios de información, también conocido como el cuarto poder.

A nadie se le escapa como los medios de información pueden hacer cambiar leyes, adoptar medidas trascendentales para el país o lo que es más grave: manipular a la población en beneficio de los poderes de facto.

¿Quién no se ha dado cuenta de la cantidad de programas emitidos actualmente en casi todas las cadenas de televisión, mal llamados del corazón, de concursos insulsos donde no se aporta conocimiento alguno, de “realyties shows” en donde la moral que se muestra hace vomitar al estómago más curtido, o en programas informativos donde lo que prima es precisamente la desinformación?

¿Quién no se ha extrañado al ver en un supuesto programa nacional de informativos, a una serie de “tertulianos”, reconocidos por los poderes de facto a los que pertenecen dichos medios informativos, explicando y razonando o argumentando situaciones o hechos que están claramente destinados a manipular al público, con el único fin de hacerles pensar como ellos quieren?

Estos medios, están destinados a hipnotizar e idiotizar al público en general, mediante programas basura, donde el morbo por conocer cual ha sido el amante de turno de tal o cual personaje del “corazón” es el leit motiv que mueve al país. O distraer al personal con tal cantidad de partidos de futbol o corridas de toros, que no les quede tiempo para pensar en nada más. Incluso se ha llegado a “divinizar” a determinados personajes otorgándoles títulos nobiliarios por el único mérito de haber dado muchas patadas a un balón. Sí, sí, ya sé que esas patadas eran para marcar goles y que gracias a eso, ahora España es la Campeona del mundo de Fútbol. Pero me temo que eso no les va a servir a los casi cinco millones de parados que hay actualmente en este país para dar de comer a sus hijos. Yo hubiese preferido que se hubiese premiado y se hubiese facilitado ayuda a todo aquél que hubiese creado puestos de trabajo. Pero claro, si no se hipnotiza ni se idiotiza al personal, el público tendría tiempo para pensar y reflexionar, y eso si sería un gran problema para los poderes fácticos.

Ya para terminar con el tema, no quiero dejar pasar la ocasión para hablar sobre las llamadas “Redes sociales”. En este caso me voy a referir en concreto a la red de Facebook.

Cuando nació Facebook, su uso estaba limitado a los estudiantes de la Universidad de Harvard, pero debido al gran éxito que alcanzo entre los estudiantes, se permitió que cualquiera que tuviese una cuenta de correo electrónico pudiese acceder a dicha red. Hoy día cuenta con más de 500 millones de usuarios, lo que la convierte en la red social más importante del mundo. ¿Y esto que conlleva? Sencillamente, es un plato muy goloso para los poderes de facto. No olvidemos que hoy día, todo aquél que se precie, tiene una cuenta en Facebook.

Hasta aquí todo parece ir bien, pero ¿realmente qué ocurre en Facebook? Según Kurt Opsahl, abogado de Electronic Frontier Foundation, dedicada a la defensa de los internautas, Facebook ha recibido todo tipo de críticas desde que alcanzó difusión global. Especialmente debido al alcance que está teniendo entre menores, sus efectos psicológicos y sus alarmantes políticas de privacidad.

Quizás el aspecto más dramático de la expansión de Facebook sea el cambio de los hábitos intelectuales. En el momento de aceptar el contrato de términos de uso de la comunidad, el usuario cede la propiedad exclusiva y perpetua de toda la información e imágenes que agregue a la red social. Aunque el director ejecutivo Mark Zuckerberg, declaró, para tranquilizar a los usuarios, que "nunca se utilizará esta información fuera del servicio Facebook", la red social obtiene facultad de utilizar esta información como desee. El 21 de abril del año 2010 se dio a conocer que Facebook planea hacer visibles las páginas de Internet consultadas por sus usuarios, lo que ha levantado polémica debido a la perdida de la privacidad. "Pasamos de una situación donde no teníamos un control suficiente, a otra donde Facebook vuelve públicas categorías enteras de informaciones, en una lógica de negocios"

(Información obtenida de http://es.wikipedia.org/wiki/Facebook)

Pero esto no es todo, como era de esperar, Facebook utiliza la censura para evitar que los usuarios puedan intercambiar información que afecte a los poderes de facto.

Como prueba de esto último, adjunto la respuesta automática que me muestra Facebook, al preguntar el por qué se me ha bloqueado mi cuenta, imponiéndome un “castigo” de cuatro días de incomunicación, e impidiéndome responder a los mensajes privados que recibo de mis amistades, así como enviar cualquier tipo de mensaje aún cuando sea a un amigo conectado. Esta es una copia de la respuesta de Facebook.

“No se puede enviar este mensaje

Tus mensajes están bloqueados temporalmente para evitar el envío de correo no deseado (spam). Para obtener más información, visita el Servicio de ayuda .

Por la velocidad a la que estabas enviando mensajes Facebook ha considerado que podrías estar haciendo un mal uso de esta función. Ten en cuenta que estos bloqueos pueden durar desde unas cuantas horas hasta algunos días.

Lamentablemente, no podemos levantarlo. ”

Es decir, que Facebook “ha considerado” que estaba haciendo mal uso, al enviar o responder a los mensajes a una velocidad que les parece muy rápida ¿? O que podría tratarse de un robot enviando mensajes de spams. ¿Y eso no lo puede comprobar Facebook, para ver si es cierto, en vez de bloquearme la cuenta por cuatro días, sin más motivo que una suposición?

En fin, cada cual que saque sus propias conclusiones.

Cuando estaba a punto de terminar de redactar este escrito, me ha llegado un video que desconocía sobre el discurso antisistema que pronunció en 1999 el que entonces era Secretario General de Izquierda Unida, D. Julio Anguita González. Después de visualizarlo, sólo tengo palabras de admiración y respeto por este gran hombre, al que la sociedad y su propio partido han abandonado (es mi opinión personal). Recomiendo encarecidamente que sea visionado, si realmente interesa conocer la verdad sobre lo que ocurre en nuestro país. Este video se grabó en 1999, pero es tan actual, que parecería que fue grabado ayer. Visionarlo en Youtube, en la siguiente dirección:

http://www.youtube.com/watch?v=E67GjCRwpjA

Y ya para terminar, adjunto otro discurso que fue realizado por Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931.

Dice así:


"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.


"Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.


"No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.


"Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?


"¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia , alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida. 

"Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz". 

 Hace casi 80 años que Federico García Lorca pronunció este discurso, y parece que lo hiciese ayer.

 Con mis mejores deseos de que este humilde escrito, ilumine a quien se sienta en la oscuridad.

 

José Luis Giménez

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