Los tarados intelectuales también pueden ser criticados

De nuevo Internet, la red de redes, se pone a disposición de la medicina. No es que el acceder a Internet nos vaya a calmar el dolor de cabeza, las jaquecas. No, a veces, incluso ocurre lo contrario. Pero la posibilidad que ofrece Internet a través de los foros o listas de correos, o bien a través de los "blogs" personales que tan en boga están, se ha revelado como una terapia alternativa para calmar las alteraciones psíquicas y deficiencias mentales de un determinado tipo de sujeto, al que bien se le puede calificar de "tarado intelectual". Me explico:

Actualmente y debido a la libre competencia existente en el ámbito laboral, es fácil observar como, ciertos individuos, que apenas han sido capaces de terminar sus estudios de primaria. Buscan justificar su fracaso escolar (suelen decir que están estudiando hasta los 40 años), laboral (nunca han trabajado, pues les supone un gran esfuerzo levantarse antes de las 12 h. del medio día) y personal (suelen vivir completamente aislados del resto de las personas, dentro de su burbuja de Internet y por lo general a expensas de sus progenitores) criticando los trabajos ajenos, desarrollados por otras personas a los que la vida les ha sonreído, gracias a su esfuerzo y capacidad intelectual.

Estos individuos ociosos o "tarados intelectuales", encuentran en el ACOSO MORAL que promueven en las mencionadas listas de correos o foros, o en los populares blogs personales, el "leitmotive" de sus vidas.

El procedimiento utilizado -como era de esperar- no es honesto, ni honrado, ni objetivo, y mucho menos valiente, ya que suelen escudarse tras un "nick" o apodo, ocultando su verdadero nombre o datos personales, para evitar ser reconocido o denunciado en los juzgados correspondientes. Es decir, se trata de individuos "tarados intelectuales" que además son cobardes. Sí, señores, sí. Esa clase de alimaña que suele escupir el veneno desde la distancia, para a continuación salir huyendo del atacado -no vaya a ocurrir que sea cogido por el pescuezo y se le terminen sus días de asedio en la noche, cayendo en la negra turba, sin posibilidad de seguir disfrutando de su acoso.

Curiosamente, estos "tarados intelectuales", suelen esgrimir la excusa de que: "quien publica un trabajo, está expuesto a ser criticado". Bueno, esto sería correcto, si lo que se hiciera fuese efectivamente criticar el trabajo, y no a quien lo ha realizado. Así como realizar la crítica desde una posición lo más aséptica posible, argumentando, no difamando, injuriando o calumniando, puesto que, eso, no es hacer una crítica de un libro, de un artículo o de cualquier trabajo publicado. Eso es descargar toda la rabia contenida por la envidia de saberse mediocre, incapaz de llevar a cabo un trabajo similar, recurriendo a la difamación, a la burla, a la injuria o a la calumnia, como único argumento.

Desgraciadamente, al parecer, este tipo de individuos ociosos y tarados intelectuales, a pesar de resultar completamente inútiles a la sociedad, sí cumplen con el papel de entretener a otros "colegas" o individuos afines, del mismo modo como lo hacía el bufón en la Edad Media. Pero lo que no han pensado estos bufones, inútiles ociosos y tarados intelectuales, es que por el hecho de haber escrito sus infamias y sus necedades en una lista, foro u otro lugar público, además de acarrear con las consecuencias, también pueden ser criticados por su "trabajo". Claro que llamar "trabajo" a las sandeces que escriben estos tarados intelectuales, es ser muy generoso.

 

José Luis Giménez
www.jlgimenez.es
informacion@jlgimenez.es

 

VOLVER