ALFREDO Y EL BILLETE

Alfredo, con el rostro abatido de pesar se reúne con su amiga Claudia en un
bar a tomar un café. Deprimido descargó en ella sus angustias...que el
trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación...
todo parecía estar mal en su vida.

Claudia introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 100
dólares y le dijo:

* Alfredo, ¿quieres este billete?

* Alfredo, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:

* Claro, Claudia,...son 100 dólares, ¿quién no los querría?

Entonces Claudia tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta
hacerlo una pequeña pelota. Mostrando la estrujada y arrugada pelotita a
Alfredo, volvió a preguntarle:

* Y ahora ¿igual lo quieres?

* Claudia, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 100
dólares, claro que los tomaré si me lo entregas. Entonces Claudia desdobló
el arrugado billete, lo tiró al suelo y lo restregó con su pie, levantándolo
luego sucio y marcado.

* ¿Lo sigues queriendo?

* Mira Claudia, sigo sin entender qué pretendes, pero ese es un
billete de 100 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor...

Entonces, Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como
quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee SIGUES siendo tan valioso como
siempre lo hayas sido... lo que debes preguntarte es CUANTO VALES en
realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.
Alfredo se quedó mirando a Claudia sin atinar con palabra alguna mientras el
impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro. Claudia puso el
arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: -
Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal... pero
me debes un billete NUEVO de 100 dólares para poder usar con el próximo
amigo que lo necesite. Le dio un beso en la mejilla a Alfredo, que aún no
había pronunciado palabra y levantándose de su silla se alejó con su
atractivo andar con rumbo a la puerta. Alfredo volvió a mirar el billete,
sonrió, lo guardó en su billetera y dotado de una renovada energía llamó al
mozo para pagar la cuenta...

Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente MERECEMOS
MAS
y que PODEMOS CONSEGUIRLO si nos lo proponemos. Claro que el sólo
propósito no basta...se requiere de la ACCION para lograr los beneficios.

Yo sé que se puede y que existen innumerables caminos para conseguirlo.
Espero que muy pronto podamos recorrerlos juntos (para ello sólo basta tomar
la decisión de hacerlo).

MORALEJA:

(Responde sin consultar libros, revistas o enciclopedias).

Nombra las cinco personas más adineradas del mundo.

Nombra los cinco últimos ganadores de la Copa del Rey.

Nombra las cinco últimas ganadoras del concurso Miss Universo.

Nombra diez ganadores del premio Nobel.

Nombra los cinco últimos ganadores del Oscar a la mejor actriz o actor.

Nombra los últimos diez ganadores del Premio Planeta.

¿Qué tal te fue? ¿Mal? No te preocupes.

La moraleja es: ninguno de nosotros recuerda los titulares de ayer. No hay
segundos puestos, ellos son los mejores en su actividad, pero los aplausos
¡se van!, ¡Los trofeos se empolvan!, ¡Los ganadores se olvidan!

Ahora contesta este otro, veamos como te va:

Nombra tres profesores que te hayan ayudado en tu formación escolar.

Nombra tres amigos que te hayan ayudado en tiempos difíciles.

Nombra cinco personas que te hayan dicho algo valioso. Piensa en algunas
personas que te hayan hecho sentir una persona especial.

Nombra cinco personas con las que disfrutes pasar tu tiempo.

Nombra tres héroes cuyas historias te hayan inspirado.

Que tal, ¿Te fué mejor?

LA LECCIÓN.

Las personas que hacen la diferencia en tu vida no son aquellos con las
mejores credenciales, el mayor dinero o los mayores premios...

La diferencia la hacen aquellas personas que se preocupan por ti, Que te
cuidan, las que de muchas maneras estén contigo.

Toma un momento para reflexionar... ¡La vida es muy corta!

Tú, ¿en qué lista estás? ¿No sabes?... déjame darte una ayudita...

No estás entre los famosos, pero sí entre mis amigos que se hacen
merecedores en recibir de mi parte, este mensaje.