Parapsicología:
la ciencia de los fenómenos
aún inexplicados

Mi formación científica y técnica (y tal vez cierta predisposición innata) me han hecho adoptar una actitud muy crítica ante la vida, de manera que no puedo aceptar ninguna verdad absoluta. Desde luego, también rechazo la afirmación de que toda verdad es relativa, pues su simple planteamiento es una contradicción. Como Descartes , mi punto de partida es una DUDA METODOLOGICA que no puedo solventar por mi negativa a aceptar a Dios como aval de que todo lo que nos rodea es real. Por lo tanto, tampoco podría afirmar con total seguridad que un mundo ilusorio como el Maya indio (o el mismo Matrix) no existe.

La forma de enfrentarme a la realidad es partir de la suposición (con reservas) de una serie de axiomas y la confrontación de los hechos con hipótesis de trabajo útiles para la investigación y el desarrollo de un modelo consistente de los mismos. Es imprescindible el empleo del METODO CIENTIFICO (hipotético-deductivo) para el estudio de los fenómenos que observamos o medimos. Esto no implica una aceptación dogmática del mismo, sino su utilización como medio para elaborar nuestras teorías teniendo en cuenta y reconociendo en todo momento sus limitaciones. La Filosofía de la Ciencia es una herramienta fundamental para la comprensión de la metodología científica y establecer los criterios para discernir entre lo que es "buena ciencia" y "mala ciencia" .

Muchos campos del conocimiento humano buscan en la actualidad ser reconocidos como "Ciencia", porque se ha llegado a identificar la verdad científica con la verdad absoluta. Una teoría publicada en Scientific American obtiene una "garantía de veracidad" que quizá no obtendría jamás en otras publicaciones. Incluso si posteriormente no llega a adquirir el status de "ortodoxa" o es sustituida por otra, se concluirá que el paradigma ha cambiado, pero nunca se le aplicará el calificativo de "no científica".
Los intentos de los físicos y matemáticos por construir una TEORIA DEL TODO por medio de la unificación de la Teoría de la Relatividad General (A. Einstein) y la Mecánica Cuántica, están dando lugar a una serie de nuevos fenómenos y conceptos que están revolucionando nuestra visión de la realidad. El misterio de la no-localidad (y sus implicaciones prácticas como la "tele-transportación"), el campo de punto cero, los estados de onda superpuestos, entre otros, nos conducen a teorías tan alejadas del sentido común como la de los "Múltiples Universos" o la del "Universo Holográfico" . Del estudio de los agujeros negros surgen nuevas explicaciones que desafían nuestro entendimiento sobre el espacio y el tiempo . Las partículas subatómicas se convierten ahora en cuerdas unidimensionales. Nuestro universo de tres dimensiones alcanza para los físicos teóricos al menos once dimensiones en su esbozo de esta nueva teoría total . Es indudable que estamos ante el advenimiento de un nuevo paradigma científico.

Aunque nadie ha visto jamás un quark ni lo ha podido medir directamente, sin embargo se deduce y corrobora su existencia y comportamiento por sus efectos. Hablar de fenómenos producidos por partículas como los quarks es ciencia. Por el contrario, hablar de entidades de otras dimensiones como causantes de sucesos como Poltergeist es ciencia-ficción. ¿Por qué? Porque no hay pruebas concluyentes ni a favor ni en contra. Pero la navaja de Occam es en el caso de los fenómenos paranormales una "apisonadora" y no admite ninguna explicación "sin fundamento" mientras existan otras posibles respuestas más acordes con nuestra concepción "ortodoxa" de la naturaleza de la realidad. A esto se suma la falta de una metodología establecida que impide conseguir resultados satisfactorios y convincentes.

Coincido con investigadores como Michael Grosso , en que se hace imprescindible una unión de esfuerzos entre los estudios de las experiencias cercanas a la muerte y los estados alterados de conciencia con los fenómenos parapsicológicos.

Pienso que Psicología Transpersonal y Parapsicología se deberían acercar cada vez más para construir una nueva ciencia. No obstante, quiero subrayar que esto no implica aceptar la hipótesis según la cual todos los fenómenos de naturaleza paranormal tienen su origen causal en la conciencia humana.

Para la creación de esta ciencia de la conciencia y los fenómenos psi es necesario el desarrollo de una nueva EPISTEMOLOGIA que permita avanzar de manera racional y con rigurosidad científica en la consecución de una explicación de todos los denominados "fenómenos límite" y no deje al margen conceptos tan fundamentales como la intencionalidad (la causa teleológica de Aristóteles ), la creatividad o la sincronicidad .

En primer lugar, debemos reconocer los supuestos (AXIOMAS) que aceptamos inconscientemente al aplicar el método científico. Entre ellos destacaría dos:

1. La realidad es representable por medio de modelos y estructuras matemáticas.

2. El principio de causalidad . Según éste, todo suceso tiene una causa. Esto quiere decir que todo fenómeno tiene una explicación. También asumimos la existencia de un tiempo lineal que permite que la causa preceda al efecto en cuestión.

En segundo lugar, la investigación objetiva de los fenómenos paranormales tiene que partir ineludiblemente de la constatación de la existencia de determinados hechos. La "incredulidad o acusación de fraude por principio" (sin presunción de inocencia) es tan dogmática como la "credulidad y superstición irracional". Sólo una actitud crítica ante el estudio de estos fenómenos podrá llevar a buen puerto toda investigación, ya sea encontrando modelos que puedan explicar la realidad de los hechos o desenmascarar posibles fraudes .

De particular interés me parece el fenómeno de las inclusiones de voces "anómalas" en grabaciones de audio, llamadas PSICOFONIAS. Estas difícilmente pueden negarse porque las voces son registradas y los experimentos se pueden reproducir incluso en laboratorio (aunque no considero la "reproducibilidad" como necesaria para aceptar la realidad de un hecho). Si aún así no hay un consenso con respecto a su origen y génesis (ni siquiera si se trata de un hecho real o un fraude) me temo que es en gran parte por el desprecio que sufren este tipo de investigaciones por parte de la comunidad científica "ortodoxa". Por supuesto, pienso que parte de la culpa de ello se origina en el propio entorno de la Parapsicología, por varias razones:

1. No se publican informes técnicos detallados de los experimentos realizados. La planificación de los experimentos (en la mayoría de los casos publicados) es inexistente o se realizan de manera improvisada por "mera curiosidad". Esto sucede porque no se realizan con el fin de tratar de verificar o falsar hipótesis de trabajo .

2. No hay descripciones detalladas de los medios técnicos empleados (esquemas electrónicos, parámetros físicos medidos, características técnicas de los equipos, etc.). Creo que el motivo es que la Parapsicología exige una formación científica y un conocimiento multidisciplinar muy importante. Al no haber una formación universitaria específica (al menos en España), son muy pocos los buenos investigadores (y enseguida reconocidos) que además de su especialidad se han esforzado en documentarse y adquirir un conocimiento profundo de otras disciplinas.

3. No se publican análisis rigurosos ni de las mediciones ni de los resultados de los experimentos. Además, la mayoría de las veces se invita a que cada uno saque sus propias conclusiones y, en cierto modo, crea lo que quiera. Evidentemente, una parapsicología "científica" debe basarse en demostraciones o refutaciones de hipótesis de trabajo y no en "opiniones". El caldo de cultivo de este "caos teórico" es la propia Parapsicología en sí porque no ha sido capaz de construir un solo esquema conceptual coherente, carece de unos principios demostrados y universalmente aceptadas y no dispone de una metodología establecida, al contrario del resto de disciplinas científicas.

4. Por último, es evidente que los estudios y trabajos de los buenos investigadores se ven perjudicados al verse mezcladas sus publicaciones con "historias extravagantes y totalmente descabelladas" expuestas por individuos con evidente ánimo de lucro. Porque todos sabemos que existe un creciente y mediático sector de "especuladores y vividores" que nada tienen que ver con los parapsicólogos y los psicólogos transpersonales, pero se presentan fraudulentamente como tales. Este asunto ha sido expuesto por el Dr. Sinesio Darnell (Químico Industrial) en un artículo publicado en la página web de SEIP (Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas) bajo el título de Mal uso y abuso de la Parapsicología. Esta situación origina un miedo al descrédito que impide que algunos investigadores expongan abiertamente sus experimentos y sus hipótesis de trabajo (incluso, hablo por experiencia propia, el simple hecho de reconocer públicamente el interés por dichas investigaciones e iniciar un acercamiento a ellas sin prejuicios). Lo cual nos lleva de nuevo a los apartados anteriores, en un círculo vicioso "ad infinitum".

Creo que las asociaciones de investigación parapsicológica pueden (y deben) jugar un papel fundamental en el desarrollo de la Parapsicología Científica por medio de una buena planificación y coordinación de las investigaciones, por el intercambio de información y experiencias con asociaciones y universidades de otros países y, como meta fundamental, con la divulgación de sus estudios y análisis rigurosamente documentados al resto de la comunidad científica.

El esfuerzo tal vez nos lleve a que la Parapsicología, como ciencia que estudia los fenómenos para los cuales aún no hay explicación, encuentre ese paradigma que dé fe de todo lo que acaece en el mundo, desde la naturaleza de la realidad hasta la esencia de nuestra conciencia.

Para terminar, sólo quisiera recordar aquellas preguntas fundamentales que se hacía Inmanuel Kant , y que hoy siguen tan vigentes como entonces: "De dónde venimos. Hacia dónde vamos. Que nos cabe esperar. En definitiva, qué es el Hombre".

Narón, a 11 de Abril de 2005

David

klavero@yahoo.es